lunes, 15 de julio de 2013

Vagando

Supongamos que la felicidad está en el hacer, no en el tener. Entonces ¿para qué queremos? A lo mejor como motivación para llevarlo a la acción. Pero entonces si obtenemos algo que queríamos sin “hacer” nada, ¿cuenta como felicidad?
Creo que es innegable que cuando las cosas nos salen bien por nuestra propia iniciativa sentimos como un “bonus” extra, pero tampoco podemos dejar de lado el concepto de frustración.
Algo realmente frustrante es el fracaso. En ese momento cuando vos por fin decís/hacés algo que te reprimiste durante mucho tiempo por miedo, y el resultado es negativo, sentís una mezcla de vergüenza con decepción. Pero lo que te decepciona sos vos. No sé bien por qué, de hecho, debería ser al revés.
Entonces.. ¿la felicidad no la conseguimos, mayormente, por miedo?

Y cuando tenés todo lo que “debés tener”, o todo lo que en teoría querés, (me refiero a todo el paquete completo: familia, trabajo, pareja, estudio, pasión, amistad, metas) ¿se puede ser infeliz? ¿Son estados, pensamientos, sentimientos, momentos? ¿Existen?



Si me preguntan ahora, casi de vida o muerte: “¿qué quiero hacer?”, juro que son miles de cosas, pero sigo acá tipeando nimiedades mientras el reloj no hace más que un tic tac atemotizante.

No hay comentarios: