Qué lindo que era verlos caminando,
un alma sola dividida en dos.
La orilla de ese mar los encantaba,
quedaba todo quieto alrededor.
Hermosa fue la vida que llevaron,
la suerte no les quiso dar un sol.
Curioso es que su risa iluminaba
hasta el día que ese mal se la llevó.
Se queda con su foto en un rincón
y sueña encontrarla arriba,
escucha susurrar un disco viejo
que su Clara una vez le regaló.
Él sigue con su vida recortada,
sin Clara fue una vida sin color.
La imagen de sus ratos más felices
hasta ahora siguen siendo su motor.
Se queda con su foto en un rincón
y sueña encontrarla arriba,
escucha susurrar un disco viejo
que su Clara una vez le regaló.
Se queda con su foto en un rincón
y sueña encontrarla arriba,
escucha susurrar un disco viejo
que su Clara una vez le regaló.
La siente, la escucha,
la espera y sueña.
Se queda con su foto en un rincón
y sueña encontrarla arriba,
escucha susurrar un disco viejo
que su Clara una vez le regaló.
La lleva bien pegada al corazón,
y se alegra de nunca despedirla,
pero no va más por la orilla caminando
porque sabe que era hermoso entre los dos.
Sabe que era hermoso.
martes, 31 de enero de 2012
domingo, 29 de enero de 2012
Inventó un futuro deshecho
Me desperté escuchándote toser. Abrí los ojos sólo un
segundo y la luz que entraba en la ventada me cegó. “¡Qué delicado!” pensé mirándote.
Desaliñado, fumándome en la cara, con la ventana cerrada para intoxicarme pero
dejando entrar la luz para despertarme. Todo un galán.
- Ah, te despertaste. Hay para hacer café abajo, yo quiero
uno. – dijiste con voz ronca y fría, casi dando una orden.
- ¿Podés apagar esa mierda? Sabés que me hace mal.
Me ignoraste, te paraste y fuiste tan caradura de dejar el
cigarrillo encendido en el cenicero, mientras te ibas al baño.
Respiré y sentí una mezcla de olores repugnantes, el
cigarrillo, vos y tu olor a vergüenza. Me diste asco. Me cambié, bajé y salí.
Pero eso no fue nada comparado al momento en que me di
cuenta que el olor lo tenía encima. Mi ropa con olor a cigarrillo, mi cuerpo
con olor a vos, y el olor a vergüenza era mío. Por volver a tu cama, por
decirte que apagues el cigarrillo porque me hacía mal, y yo volviendo a vos,
que me hacés peor.
Sentí más vergüenza al aceptar que mañana iba a volver a
estar ahí.
Minita, y con orgullo
¿Se dieron cuenta lo mal que estamos?
Hoy se dice “Es re buen pibe, me lo comí y NUNCA me tocó el
orto”.
¿Cómo es la onda? ¿Servimos para coger nada más? Lo más
gracioso es (leído en twitter, no me acuerdo quién lo dijo) que nos dicen mal
cogidas, o sea, ustedes cogen mal y el insulto es para nosotras… Son una mierda
chicos, sépanlo.
15 días
Para salir a bolichear todos los días (ok, quince menos dos)
Para tomar (un toque) de alcohol (sin perder la consciencia,
por suerte)
Para derrapar con mensajes (al pedo, para terminar cambiando
de nuevo)
Para comer como se debe y más (como siempre, en realidad)
Para enfermarme (en realidad 7)
Para tomar sol (¿vale con protector 50?)
Para darme cuenta lo asquerosos que son los pibes que te
agarran y te tocan todo el puto tiempo.
Para darme cuenta de que es realmente desagradable la gente
en pedo, cogiendo sin control, revoleando basura, revoleando cigarrillos
encendidos. (Bueh, de eso te das cuenta hasta leyendo…)
Para comer gelatina con vodka.
Para cantar sin voz.
Para sacar fotos.
Para ponerte en pedo (sin alcohol, pedo psicológico)
Para sentirte en Gran Hermano.
Para tarjetear para el Viejo Lobo.
Para ser la sobria que, por suerte, (sí) cuida a sus amigas.
Para cagarme de risa como se debe.
Los mejores 15 días.
Una cagada volver.
jueves, 12 de enero de 2012
Ilegal
Cae la noche y te vas a acostar. No tenés sueño, ese molesto
insomnio se despierta justo cuando te querés dormir. Hay algo en vos que sí
parece dormirse, el filtro. Tampoco es que tengas taaanto filtro, pero lo poco
que tenías se desvanece. Y tu molesta y ruidosa mente empieza a vagar en el
tiempo, va y viene, pasado y presente. Pasa a visitar tu imaginación. La
festichola que se hacen esas dos, olvidate. Entre ese viaje que, sin que lo
notes, te adormece los sentidos te acordás de cosas que no tendrías que poder
acordarte. Es una aplicación que autorizaste alguna vez pero que ya debería
haber vencido. Recuerdos que te obligan a cerrar los ojos y a sacudir la
cabeza. Si pudieras ocultar esos archivos, mi amor. Si pudieras borrar el caché, todo sería más fácil. Y para evitar pensar eso, te obligás a volver a hoy, a
esa noche donde el reloj avanza y no podés cerrar los ojos. Sin filtro y con un
montón de recuerdos sueltos y desconectados decidís hablar, decir boludeces para
distraerte. Te sale mal, obvio. Después de hundirte más que el Titanic te dormís,
pensando quizás en una suerte de batido de recuerdos, de hoy y de ayer. Y cuando
llega el día siguiente, cobrás lucidez y se despierta tu filtro y ves lo que pensaste y dijiste... ahí sí te querés
dormir, hija de puta.
Debería ser ilegal poder acordarse de cosas vencidas. Debería
ser ilegar hablar sin filtro y sin entender bien las cosas. Debería ser ilegal…
pero es tan divertido.
miércoles, 11 de enero de 2012
Por un rato, por lo menos hoy
Fuera de control - No te va gustar
Fuera de control, fuera de control.
Si se diera cuenta que la vida es corta,
puede ser que dure menos que esta canción.
Y ver lo importante que son ciertas cosas.
Si no se preocupara por tener la razón,
si no se esforzara por hacerse el normal,
¡qué vida tendría!
Si no prefiriera estar en otro lugar,
no creo que tampoco le sirva.
No sería como es, no vería como ve.
¡Qué contento viviría!
Si no se esforzara por hacerse el normal,
¡qué vida tendría!
Es mejor estar fuera de control.
Sin estar atado a lo material,
sin miedo a lo que digan.
No sería como es, no vería cómo ve.
¡Qué contento viviría!
Si no se esforzara por hacerse el normal,
¡qué vida tendría!
Si total lo que el destino te de,
el destino te lo quita.
Y es mejor estar fuera de control.
¿Será por ellos que últimamente estoy así?
Igual estaría buenísimo volver a controlarme un toque.
Fuera de control, fuera de control.
Si se diera cuenta que la vida es corta,
puede ser que dure menos que esta canción.
Y ver lo importante que son ciertas cosas.
Si no se preocupara por tener la razón,
si no se esforzara por hacerse el normal,
¡qué vida tendría!
Si no prefiriera estar en otro lugar,
no creo que tampoco le sirva.
No sería como es, no vería como ve.
¡Qué contento viviría!
Si no se esforzara por hacerse el normal,
¡qué vida tendría!
Es mejor estar fuera de control.
Sin estar atado a lo material,
sin miedo a lo que digan.
No sería como es, no vería cómo ve.
¡Qué contento viviría!
Si no se esforzara por hacerse el normal,
¡qué vida tendría!
Si total lo que el destino te de,
el destino te lo quita.
Y es mejor estar fuera de control.
¿Será por ellos que últimamente estoy así?
Igual estaría buenísimo volver a controlarme un toque.
viernes, 6 de enero de 2012
Escuchá con el fuego atrás
"¿Dónde estás?" Esa molesta pregunta que resuena
en tu cabeza todo el tiempo. Está, vos sabés que está. Es ese lugar donde vos
no podés mirar porque se te irritan los ojos, arden y se enrojecen.
"¿Qué es esto?" preguntás como si alguien fuera a responder. Qué
patético es tu día, dejame decírtelo. Todo ese tiempo teniendo eso ahí tirado
como si fuera el decorado, y ahora, recién ahora te das cuenta que era tu vida.
Ahora no lo quieras de nuevo, está roto y no re arregla con un grito. Lo
ocultaste de los que te hacían creer que eras feliz y en eso que creías era un
juego te lo ocultaste a vos. Pedíselos ahora a ellos a ver si te devuelven lo
que te robaron entre risas con carcajadas hechas y sonrisas de maniquí. Vamos,
si vos sabés que lo único que podés hacer es saltar ¿por qué te quedás mirando
el cuarto quemado? Olvidate, como hiciste tanto tiempo, y saltá. Pero saltá
como si no hubiera suelo, saltá como si se tratara de volar. Total.. si
perdiste todo, no te queda nada más.
Y saltaste nomás, saltaste cantando “Aunque me lleve el
viento, para ese mismo lugar no quiero llegar... no quiero llegar solo”.
Con probar no pierdo nada
No importa. No importa. No importa. No importa. No importa. No
importa. No importa. No importa. No importa. No importa. No importa. No
importa. No importa. No importa. No importa. No importa. No importa. No
importa. No importa. No importa. No importa. No importa. No importa. No
importa. No importa. No importa. No importa. No importa. No importa. No
importa. No importa. No importa. No importa. No importa. No importa. No
importa. No importa. No importa. No importa. No importa. No importa. No
importa. No importa. No importa. No importa. No importa. No importa. No
importa. No importa. No importa. No importa. No importa. No importa. No
importa. No importa. No importa…
¿Vos decís que si lo repito mucho… me lo termino creyendo?
jueves, 5 de enero de 2012
Secretos en un susurro
Todavía no entiendo ¿por qué necesito ese “click”? Y
entiendo menos porqué, cuando tengo ese “click”, siempre hay algo que me hace
retroceder. Justo en el momento en el que creo que estoy siendo razonable,
justo en ese momento en el que creo que estoy superando algo, yendo por el
camino más seguro, hay algo que me hace cambiar de opinión. Mis decisiones nunca
duran, ¿será por eso que odio tomar decisiones?
La razón hoy no sirve. Prefiero el golpe a la nada. Si me
preguntás hoy no lo dudo, elijo equivocarme de nuevo, elijo saber el error y
cometerlo. Y si se trata de mis ganas de perder o ganar, sólo sé que no quiero
perder el tiempo, nada más.
martes, 3 de enero de 2012
Después de las 2 de la mañana...
no pasa nada bueno. No sé si bueno o malo, pero racional seguro que no. Después de las 2 es todo impulsivo, y ¿cuál es el problema de eso? Uno sólo: ¿podés aceptar y bancarte las consecuencias de tu impulso?
Viaje a la mente minita
Ayer alguien me dijo “no puedo creer que amar a alguien sea
tan fuerte” y es una de esas frases que te quedan dando vueltas en la cabeza. Yo,
por ejemplo, pensé en eso casi toda la noche. Y si bien sé que en la conversación
en la que surgió esa frase lo que voy a decir no era la idea, me pareció que
tenía un poco que ver.
Creo que las minas, dentro de su lado minita, sienten
demasiado, y exageran todavía más. Lo primero es sacar el “amar” porque, bueno, porque si
bien se puede incluír, son la menor cantidad de casos.
La mina cuando siente, por más que sea un simple crush, o
alguna sensación tonta por el estilo, se pone estúpida, por lo cual su nivel
minita aumenta un 65%. Un ejemplo: minita ve a un chabón, comienza a gustarle y
entonces cualquier boludez que tenga pasa a sumar puntos. Pero no son cosas de
verdad, son boludeces. Ni hablar si muestra algo de intelecto. A medida que
pasa el tiempo (y la palabra tiempo en este caso cuenta desde un par de días en
adelante) cualquier acción del muchacho puede ser una “muestra de”. Lo único
que muestra en realidad es lo boluda que podemos llegar a ser.
Ahora, si lo pensamos, eso no jode a nadie si es un simple
crush. Nos damos un toque la cabeza contra la pared y esperamos la próxima víctima
de nuestros insultos. Nada más.
El problema, el posta, viene cuando la minita boluda actúa
en situación de enamorada. En ese momento, y no me preguntes por qué, las cosas
buenas (y repito: no cosas importantes, las cosas BOLUDAS) comienzan a sumar,
pero suman tanto que le ganan a cosas malas. En esa instancia donde no importa
si el pibe te cagó, te mintió, te jodió, te trató mal, le chupaste un huevo
(además de lo literal), no importa porque usa esa camisa rayada larga, porque
tiene ese único hoyuelo derecho, porque cuando se enoja le sale una arruga
divertida entre las cejas, porque hace esas caras y te hace reír. Y sos una
pelotuda, por eso también. Otras razones, un toque más profundas: porque en el
momento en el que menos lo esperás te llega ese mensaje, porque te saluda de la
forma más original con un mensaje subliminal que automáticamente te hace sonreír
y te hace olvidar por qué estabas enojada. Porque te lo cruzás y, contra todas
las posibilidades, se te acerca a saludarte con una mano en tu cintura. Porque
le preguntás de manera casual (o por lo menos que parezca casual, pero vos lo
pensás bien) la cantidad de días así apróximados y él te lo dice casi con
minutos. Nada, más de tu pelotudez, que alcanza su punto máximo con la frase "ya está, me caso".
Igual chicos, la posta, cuanto más conozco mi lado minita (y
más minitas) no entiendo cómo hacen para soportarnos. Pensamos todo. TODO. Y
queremos todo, aunque no queramos nada en realidad. Y el mayor problema de todo
es cuando aparece algo como una suerte de final, aunque es una mentira, tras
revisar varios ejemplos me di cuenta de que no existe tal cosa, no existe “final”.
Por lo menos no para las minitas
¿Sabés qué es lo más loco? Que nada de lo que pienses ahora que vas a querer o te va a gustar o vas a hacer va a pasar en serio. De un día para el otro llega en el lugar menos pensado un pibe lindo. Además de lindo directo. Además de directo te va a buscar dos veces a la playa. Además te lo encontrás en todos lados. Además te manda mil y un mensajes. Además caminan juntos (cual película de bajo presupuesto) a la tarde por la playa. Además le hablás del "Day of the tentacle" o de Zelda y sabe de qué estás hablando. Además te va a buscar a la salida del boliche y te acompaña llevando a tus amigas borrachas a la casa. Además te regala un collar playero. Lo lógico sería "ya está, me caso" y sin embargo la minita rompe bolas no se casa nada, porque como diría Mónica de Friends no sentís "the thing".
Si me preguntás a mí qué quiero, es simple:
Quiero que
A) Matthew Goode
B) Jude Law
C) Charlie McDonnell
me lleve a Esquel.
domingo, 1 de enero de 2012
Con el viento - No te va gustar
Disfrutar de la tristeza, mas que no se haga costumbre.
Seguir haciendo camino sin envidiar al de al lado,
sin sólo esperar la dicha, esa que a veces confunde,
si el que se cree más firme puede estar equivocado.
Ya no me sorprende nada, ya no hay nada que me asombre.
Hay una verdad a oscuras, cómo duele este momento.
Si me dedico a soñar, sólo me sale tu nombre.
Quisiera contarte ahora lo vacío que me siento.
Sé que un gesto cura todo, lo que no lo cura el tiempo,
pero si la magia muere sola se va con el viento.
Seguir haciendo camino sin envidiar al de al lado,
sin sólo esperar la dicha, esa que a veces confunde,
si el que se cree más firme puede estar equivocado.
Ya no me sorprende nada, ya no hay nada que me asombre.
Hay una verdad a oscuras, cómo duele este momento.
Si me dedico a soñar, sólo me sale tu nombre.
Quisiera contarte ahora lo vacío que me siento.
Sé que un gesto cura todo, lo que no lo cura el tiempo,
pero si la magia muere sola se va con el viento.
¿Inesperado?
Si me preguntás cómo terminé y
empecé el año, yo te respondo: jugando con un nene de 7 años (y también con uno
de 5) con unos dados de Ben 10 (¿se escribirá así?) como si fuera una generala. No
hay caso, a mí los grandes bailando en pedo no me copan.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)