sábado, 30 de junio de 2012

Con sólo mirarte a los ojos

Porque a veces las palabras sobran.

Mejor callate


 Con el tiempo cada vez te entiendo menos.

Reminiscencia


Ayer pensé que podía sacar un poco de mí si perdía una hoja de mi libro.
Borrar una etapa de mi vida no sería fácil, pero a todos les gustaría. Y si de gustar se trata, ¿quién no quiere tentar a la suerte? Esa emoción y adrenalina de querer que algo “se pierda” porque “así lo quiso el destino”. Somos adictos al destino, somos adictos a la irresponsabilidad de nuestras vidas. Es más fácil aceptar que algo más grande que yo quiso que se me caiga la piedra que me regalaste en el puente, perderla, y que se lleve un poco de vos. Es mucho más sencillo creer que pasó porque tenía que pasar y no porque yo quise que así fuera. Y si no funciona, si con esa piedra vos no desaparecés, entonces hay alguna señal que nos dice que falta todavía para poder avanzar. Me encanta la ilusión. Y desearía poder decir aunque sea sólo en un susurro que entendí que no se trata de tentar a la suerte para perder la piedra, porque la piedra no existe, es un símbolo. La piedra no te tiene a vos. Ese objeto es nada más que materia. Yo soy la que te tiene y no hay forma de que esa parte en la que estás se pierda porque es ni más ni menos que mi vida.

Sigo pensando mientras que nadie me escuche, que cuanto más lejos está esa piedra, más oscura queda esa parte de mi vida. Mantené el secreto entonces: mientras yo hablo, mi vida se quema a mis espaldas. 

¿Eso fui?


La gente no me creé. Es un cliché, ya sé. Cuanto más lo diga menos lo vas a escuchar. Siempre te gusta, como a todo el mundo, ir contra la corriente. Aunque dicen por ahí que si todos van en tu misma dirección, quizá ya no sea ir en contra. Volviendo… Nada más feo que darte cuenta tarde que el momento era ese. Hay minutos, y me atrevería a decir segundos, que nunca, pero nunca eh, vuelven. Eso sería lo de menos, el verdadero problema es que son como una astilla en el alma, ponele, que no desaparece. Culpa, si querés. Superyo, si te gusta más. Situación límite y fracaso, si aprendiste. Ponele el nombre que quieras, pero está ahí. Se tapa algunas veces, pero cada tanto la sentís.
Y cuando menos lo pienso estoy de nuevo ahí parada, entre toda esa gente que no conocía. Me sentía intrusa y aturdida. No entendía nada. Lo que más me acuerdo es de pensar “No, no puede ser”. Hay murmullo y sollozos por todos lados, de esos que te ponen la piel de gallina, de esos que nunca querés escuchar. Lloraba y temblaba, sin entender mucho qué pasaba o qué hacía yo allá. Y lo esperado empezó a pasar, gente que esperaba ver y tenía que saludar. Lo hice sin pensar. No lo pude evitar y empecé a buscar... casi por asociación, si te parece que queda bien. Fue casi de película, de esas dramáticas cuasi suicidas, el momento en el que todos se corrieron dejando ver una persona sentada. Esa maldita posición que inevitablemente te quiebra el corazón. Cualquiera hubiera sabido qué hacer, o qué era lo que había que hacer. Yo hoy lo sé, y seguramente en el momento también. Hasta el día de hoy lo pienso “yo lo saludo, yo lo abrazo” porque en mi vida repetí hasta el hartazgo “contá conmigo”. ¿Y por qué en ese momento no moví mis pies? ¿Por qué me paralicé en el momento? ¿Por qué dejé que todo lo demás me superara? No era algo inesperado. Y sin embargo fue el día que más me decepcioné a mí misma. ¿Eso soy? Fui la persona que nunca quiero ser. Di media vuelta y crucé. Me senté a llorar en esa misma maldita posición. Qué ilusa que cinco minutos después haya tomado la iniciativa de hacer lo que no pude antes. Me paré, confiada, decidida y…no estaba. Me tengo merecido que no estuviese. Y pensás que era el momento justo de la canción del final del drama, una con acordes que te hagan saltar las lágrimas, seguida por los créditos y el sonido de los aplausos del público. Pero, ¿sabés qué? No hubo final y el día siguió. Perdí mi oportunidad de demostrarme que soy eso que digo ser, porque nunca voy a volver a ese horrible segundo en el que en vez de ir para adelante fui para atrás. Vergüenza. Eso sí, no me pasa más.


"My hands, they were strong, but my knees were far too weak to stand in your arms without falling to your feet." - Set Fire To The Rain - Adele

lunes, 25 de junio de 2012

La única voz


Algunos siguen dudando si existe el amor
y se siguen preguntando a dónde llega la razón
pero yo no me olvido de todo lo que me diste,
te lo digo con una mano en el corazón.

Que no es fácil poder hacer
el bien sin mirar a quién,
que nos falta por todos lados
¿cómo salimos esta vez?

No necesitamos nada de lo que perdimos
pero no teníamos nada, pero nada que ver
Sólo confío en su voz,
sólo le creo a esa única voz.

Porque te ganaste el cielo, 
y nos cubriste a los dos.
Y no me olvido de tus caricias,
y no me olvido de tu dolor.

Que pensaste en nosotros primero,
no te acordaste sólo de vos,
para que hubiera para almorzar
y que tuviéramos en qué soñar.

No lo dudes, de todo eso no me voy a olvidar.
Sólo confío en su voz,
sólo le creo a esa única voz
Porque te ganaste el cielo y nos cubriste a los dos.



Felices 18 años, NTVG

(In)esperado


No sé cómo llegué acá. No me acuerdo. Es uno de esos segundos de película que se hacen eternos porque vos lo parás. No entiendo nada. Estoy contra la pared, temblando. Sí, eso, estoy temblado. ¿De frío? No, me parece que estoy temblando de miedo. ¿Estoy en shock? Siento la cara mojada, pero no estoy al aire libre, no llueve. Estoy llorando, sí. Tengo a alguien en frente. Lo reconozco y le quiero hablar. No puedo hablar. Lo que es aún peor: no puedo respirar. Eso. Me acuerdo. Ahora sí me acuerdo cómo llegué acá…
Apareció y yo lógicamente no entendía nada. Se acercó y sin decir nada me acarició el cuello. Me acarició. Estaba ahí, no estoy loca. Debí hablar entonces, y si hubiese sabido lo que seguiría probablemente… No, no te voy a engañar. No podía hablar y ahora tampoco hablaría. Casi como un reflejo cerré los ojos. “Los abro y no está. Es obvio que no está” pensé. Pero los abro y sigue ahí, parado, firme, seguro. “¿Seguro? No, estoy loca. No está” Estaba. Y lo que siguió fue peor. ¿Qué podía ser peor que esa caricia que me estremecía? ¿Había algo peor que esa seguridad asombrosa y avasallante? Su mano, que seguía rozando mi cuello, lo rodeó. Despacio, como quien pretende que su presa se acostumbre y se adormezca con su perfume, fue apretándolo aumentando la presión. Presión. Pareció eterno y debieron ser sólo unos segundos. Esos segundos en que lo indefenso mostró su cara. La verdadera, la que no pierde tiempo, la que ríe y pelea solo cuando gana. Yo podía sentir que el aire apenas pasaba. Quiero respirar, hablar, tragar, gritar. Y me doy cuenta de que tengo solo una mano libre, la izquierda. Ilusa trato en vano de sacar la mano. Y a un segundo de morir todavía tengo la creatividad para sorprenderme: toco su mano y no parece hacer fuerza, casi como si no estuviera realmente intentando matarme. Camuflaje. Es todo el disfraz del depredador regodeándose en su gloria. Y justo cuando pensé que la fuerza era demasiada e irresistible me sentí liviana. No había más fuerza, no había más perfume y no había más luz. Ya no había nada con que pelear. Ya no había nada.

Telepatiame


Upa, cómo se me pasó la hora, son las 2 y 23. Tremendo. El Paralell lo vale igual. Basta, a estudiar. Seguro hoy no duermo. Inconsciente de mierda que…
Inconsciente de mierda. Horrible. Flashback absoluto. Justo cuando esto se estaba poniendo divertido… Justo cuando pensaba ”Gané. Listo. Gané” saco del calabozo un pato del Apocalipsis y pierdo dos niveles. Lo necesitaba, igual. Lo quiero. No, ni en pedo. ¿Qué lo voy a querer si lo viví? Lo odio. Pero me pasa. No, no me pasa. No quiero más eso. "Uno siempre sabe qué esperar de las personas." Apa, ¿y de uno también? Soñar no es gratis, pelotuda. Hoy lo comprobé. Todo el día me cagó. Por favor inconsciente, no me corrompas otra vez la noche. Aguantá hasta el 14, después haceme mierda. Hijo de puta, dejame dormir en paz. Ok, hija de puta, dejame dormir en paz. Bueno, concentrate: para Cassirer el hombre es un animal simbólico. Simbólicamente pelotudo. Claro, para Aristóteles es un ser racional. Y si unimos los dos, el hombre es el animal imbécil que usa su racionalidad a través de símbolos y su inconsciente para cagarse la vida. Dale, boluda. Olvidate, ya fue. Si, mucho ya fue pero siempre en el momento inoportuno. Anti-timing. Tercera vez que el inconsciente me sorprende con este forrísimo anti-timig. Bien que te gustaría que fuera anti-timing, hija de puta, eh. Menos mal que la psicóloga me aprobó el examen, eh. Ser social. Ser antisocial. Te amo, Freud, te mando un beso enorme. Rivo y a la cama. Ah, no…pará. No Rivo, ¿sólo cama? Puta cama. Me cabió el karma. Esto te pasa por masoquista, pelotuda. Pará, listo. Parcial. Parcial. Parcial. Parcial. Parcial. Parcial. Parcial. Parcial. Parcial. Parcial. Parcial. Parcial.
Viva el amor propio.
Noquieroyquieroodioyodioodiar, laputamadrebastabastabastabastadeserminita.

domingo, 24 de junio de 2012

La posta VI

"Haz lo que yo digo, y no lo que yo hago."

jueves, 21 de junio de 2012

Breathtaking

¿Con cuántas personas podés usar la frase "me cambió la vida"?

miércoles, 20 de junio de 2012

Revelación subjetiva

Las cosas se hacen reales al decirlas, y a la vez al decirlas se sabe el grado de verdad que hay en ellas.
Mi problema es la paradoja de querer y no querer que al pronunciarlas suenen vacías...


(vergüenza debería darme que esta sea la entrada 200...)

Perspectivas

Conozco a alguien que alguna que otra vez empezaba su clase tirando un borrador contra el pizarrón y preguntando a los alumnos qué había hecho. Todos respondían pero él les mostraba que según el punto de vista de cada uno podía haber sido algo diferente. También decía “no me crean nada de lo que les diga” para que cada uno forme su propia opinión.
Decir que es obvio es fácil, pero entender de verdad que hay que ser muy abiertos y predispuestos para poder ver el punto de vista de otro no es NADA fácil.
Por ahí es por eso que hasta que la situación no está lo suficientemente lejos no te das cuenta de cómo actuaste. Todos te lo dicen pero vos lo ignorás. ¿Por qué? Porque tu perspectiva es otra. Quizá estás tan implicada en la situación que cuesta mucho ser objetiva, o por ahí el tema de los sentimientos te complica la vida.
Una de las consecuencias es darte cuenta tarde de tu error y querer pedir perdón o arreglar las cosas cuando ya no tiene sentido. Otra, un poco más graciosa y común, es el típico “¿yo era así de pelotuda?” cuando lo ves en otra persona.
Supongo que de alguna manera lo que quiero decir es otra filosofía de vida “siempre tratar de ponerme en el lugar del otro”. No te digo que voy a poder, porque hay cosas que sí son imposibles, pero a veces hay que dejar el impulso de lado y dejar que el tiempo haga lo que sabe hacer: calmar lo malo, dejar lo bueno y a la larga permitir olvidar y borrar (aunque a veces se torne demasiado difícil si los demás no ayudan, pero como diría Barney: Challenge accepted).

(Contame por qué siempre que se acerca el tema “parcial” escribo más y estudio menos, cuando debería ser al revés. Bueno, cuando me vaya mal voy a tener material para el blog.)

martes, 19 de junio de 2012

Filosofía de vida


Cada día me convenzo más: una buena filosofía de vida es “no le hagas a otro lo que no te gustaría que te hagan”.
Si sos una profesora parada frente a un curso (al que estás enseñando a enseñar) y exigís respeto, no me tires cosas como “AY PERO A VER SI ME ESCUCHÁS LO QUE ESTOY DICIENDO MI AMOOOR. NO, NO ENTENDISTE MI CHIQUITA”. Por más que sea tu forma de ser, por más que lo hagas de “simpática”, por más que quieras (y me parece inentendible tu razonamiento) que preguntemos y participemos porque sos graciosa y copada (curiosa tu percepción) no me hables así. Porque con ese criterio yo te podría tirar un “bueno mi amor, la cuestión es así” en el final de pura simpatía que tengo, a ver si lo tomás igual. (Nota: o bajo mis nervios o se van a comer una catarsis todos los lunes). ¿La tenés cuando enseñan algo que no saben hacer? Bueno, así. Es casi como si yo enseñara cocina. Usando tus palabras: vos enseñás jamón y pretendés que nosotros sepamos velocidad. #JateJoder

Si sos celosa y te jode que ande boludeando a otras, no lo celes con otros.

Si pretendés que no te caguen no lo hagas ni des motivos para hacerlo.

Si querés que te escuchen da el primer paso, hablá y escuchá.

Si no querés que te cague no te hagás pasar por un gato por facebook para provocarlo.

Si querés que deje de dar vueltas y te diga qué mierda quiere, decile vos qué querés. Si coinciden buenísimo, si no déjense de joder de una buena vez.

(Sí chicos, todo fue pura fruta para poder descargar la puta clase de la que salí con dolor de cabeza. Y bue, ya saben, es lo que hay.)

lunes, 18 de junio de 2012

Tarea para el hogar

"¿Qué te marcó? Contame"

Me dicen “relatame algo que te haya marcado” y yo por alguna razón me pongo a recordar algo de la infancia, o a buscar, mejor dicho. No hay nada. Ok, seguro algo hay pero no me acuerdo. Anécdotas graciosas seguro miles, porque de chiquita era “divertida” (¿dónde habrá quedado eso?) pero nada que me marcó. Creo que me estoy quedando sin opciones. “Ya fue, de última invento.” pienso, hasta que me doy cuenta de que lo que me marcó está mucho más cerca. Nada más y nada menos que dos años atrás...
Decidí a ir a un viaje que realmente no sabía cómo iba a ser y mucho menos cómo iba a desempeñarme yo allá. Si hay que ser sincera, no me tenía mucha confianza (tenía muy poca, de hecho) sobre todo en ese tiempo. Tenía miedo. Y lo más loco es que sé que mucha gente no hubiera dado dos mangos por mi rendimiento allá. “Una mina de ciudad que le tiene fobia a los bichos, que no come, es histérica y especial no se lo va a bancar”. Quédense tranquilos, yo también me sorprendí. La cuestión es que la expectativa y la incertidumbre me estaban matando… hasta que llegamos. Pleno campo. No había nada alrededor. Dejamos los bolsos y fuimos a caminar, a buscar gente, a avisar que llegamos. Y desde ahí no paré de sorprenderme. El primer nene que vimos, Wilson, nos ayudó diciéndonos para donde estaban las casas. “Acá nomás” dijo, señalando para atrás de su casa. No me acuerdo si alguien se lo pidió, pero nos acompañó. “Acá nomás” había dicho… todos sabemos lo que significa eso; digamos que el ejercicio nunca viene mal. Nos dividimos y avisamos casa por casa las actividades que íbamos a realizar. Volvimos. Las noches eran lo más difícil: el frío que te helaba hasta los huesos: no importaba cuántos pares de media, frazadas, aislantes, bolsas de dormir tuvieras, el frío pasaba igual. (Y las lauchitas también, pero a ellas les hacíamos una cama y listo, dormían con nosotras).
Ese año no hubo muchos chicos, entre el camino que tenían, el horario, el frío y todo lo que implicaba venir eran pocos, veinte o treinta. Pero qué lindo fue. Tres enanos incondicionales, desde el primer día hasta el último. Las familias, increíbles, te veían desde lejos y sacaban sillas, traían la pava y la tortilla. No lo podía creer. Hablábamos, nos contaban cosas de su vida, nos mostraban sus corrales, todo. (Ok, bueno, te acepto que me costó un poco el tema de ver a los cabritos en varios estados). También hubo baile, silencio, más charlas, juegos y varias actividades. Y todo eso extraño
¿Y el último día? ¿Cómo hacés para no llorar? ¿A quién le gustan las despedidas? Eso sí, lo que te llevás de ahí no te lo saca nadie. Y lo hermoso que fue volver, no sólo a Añatuya, sino ahí, al Desvío y ver a esos tres enanos hermosos que te están esperando y te acompañan todo el día, con llovizna, frío, no importa. Las familias también se acuerdan, cuentan de su año, nos preguntan a nosotros, se acuerdan de los que no pudieron volver… Eso sí marca. Y otra vez la horrible despedida, que me vuelve a llenar los ojos de lágrimas. ¿Pero sabés qué? También me infla el corazón de orgullo por haber ido y haber vuelto. La sonrisa de ellos no me la saca nadie.
Yo también me sorprendí.
Y debe ser por todo esto que resignar lo que uno quiere cuando sabe que no puede, cuesta y duele.

Yo sé que ya lo conté, pero será que el tiempo y algunas cosas me hacen contarlo de nuevo... Ya lo dije, la realidad quiere que pongamos siempre los pies sobre la tierra.

(Evidentemente esto no me sirve para la actividad, voy a tener que hacer otro.. Y bue)

sábado, 16 de junio de 2012

The Saga Begins

GeekModeON
Me siento un toque parecida a Ted Mosby

viernes, 15 de junio de 2012

La posta V

"El deseo es el motor de la vida."

miércoles, 13 de junio de 2012

Calendario II

Feliz día del escritor


"Que siga escribiendo. Tiene muy buena pluma."
¡La felicidad sigue subiendo, che! (¿o será el ego?)

Popurrí de nimiedades


- No hay personaje más tierno que Snape.
- No hay mejor relación que la de Rachel y Ross. (Ok, te acepto que Harry y Sally están ahí nomás)
- No hay mejor serie que Friends. (Ni un poco adicta la mina, eh)
- Geek is the new sexy.
- ¿Hasta qué punto se puede conocer algo, si todo está en constante transición? (Ponele música de película y ya estamos.)
- El problema cuando la gente se contradice entre lo que dice y lo que hace es que yo siempre elijo darle bola a lo que me conviene.
- El poder de la música es insuperable.
- ¿Cuándo el respeto deja de serlo para convertirse en hipocresía?
- Sabés que lo superaste cuando hacés chistes sobre eso o pasás al extremo de la indiferencia, cuando realmente te chupa un huevo.
- Los que miran Tinelli son los mismos que ponen en  Facebook “qe nocheeeeeeeeeeeee resien me despierstoooo”. (Son el nuevo caso de Benjamin Button. ¡Felicidades!)
- Le debemos tanto a Youtube…
- Putear relaja.
- Resignar cuesta.
- Hay que odiar a Arjona. (Por lo menos su música, lo demás después lo vemos.)
- David Guetta es un ladri. Claudio María Dominguez también.
- Hoy, que es todo inmediato: cuanto más tardás, más perdés.
- Me sorprende la capacidad de una persona para hablar sobre una teoría y no aplicarla en su propia vida.
- Cada día tengo menos tolerancia a la pendejada humana.
- Como diría Barney, "new is always better".
- Estoy segura de que lo mejor es ser directa. Es simple,  menos vueltas, menos histeriqueada e indirectas. Nadie tiene por qué adivinar lo que piensa o quiere el otro. Es como en el #daparadarse, si vamos a invertir tiempo garantizame que termina bien la cosa. Si no indemnizame (para más información ver el Código Penal en loque-ellasquieren.blogspot.com.ar). Menos actitud minita, y más “da para darse”.
- Es cierto que no importa cuántas veces te lo digan, hasta que vos no te das cuenta no sirve.
- Comparto con lo leído en loque-ellasquieren.blogspot.com.ar "No todo lo que está en internet es necesariamente 'público'." 

Igual no se preocupen, la psicóloga certificó que no estoy loca.

martes, 12 de junio de 2012

Hollywood Monsters


¡Y después me preguntan por qué me gustan las aventuras gráficas!
Cómo te extraño, Ron..

Catarsis 2.0


A ver, ¿cómo es posible que todavía quede gente con el discurso retrógrada de que la tecnología “nos genera una dependencia”, casi nos esclaviza? ¡Gente enferma! Perdón pero este tema me saca mi don de tratar de consensuar. Además, si vas a usar ese speech pedorro, por lo menos ponele argumentos. “Les prohibí que me compren un celular con todas esas cosas. ¿Para qué quiero un celular con alguna función más que la de hablar o mandar mensajes de texto? […] Igual es necesaria la tecnología, hay que actualizarse” Posta, ese discurso es de hace 10 años, ponele.

“La tecnología no tiene historia. Sirve en cualquier momento y lugar sin importar el contexto. Porque ese ladrillo que se usaba antes también era telefonía celular, como ahora, sigue con la misma función”. Listo chicos, cerremos todo y que el último apague la luz. PERO POR FAVOR. Con ese criterio ¿para qué tenés luz? Te cuento, para que sepas, la luz es tecnología, y cumple la misma función que la vela. Todo lo que manejás es tecnología, mi vida, y tiene más historia que vos. Y si vamos a ser extremistas, la idea de la libertad también funciona en todos lados, ¿o para vos algunos no tienen que ser libres?
Si vos te dejás esclavizar por la tecnología sos una pelotuda, y si dejás de usarla peor. ¿Por qué mierda la gente no entiende que es absolutamente útil y que es una herramienta y no esposas?

Parece…No, me corrijo, es una gran ironía que se dé la materia TIC y que todavía haya profesoras con la chota idea de “chicos, apaguen los celulares”. Es muy simple, si tu clase fuera entretenida, si supieras cómo llegar a los alumnos que tenés enfrente y si usaras esa tecnología a favor no tendrías necesidad de usar esa insípida frase. Y te aviso, si te vas a pelear con la tecnología, ya perdiste, mi amor.

Modernícense y después hablamos. 


Y ya que estamos..¿Qué onda esa propaganda pelotuda del "borro a todas mis amigas del Facebook" "aprendo a jugar a la play"? Si le hacés borrar a todas las amigas del Facebook, tenés un problemita mi vida, y él también. Y en todo caso sería "dejame jugar un rato a mí a la play", digo, compartí. ¿No te digo? Parece que al mundo le está costando adaptarse..¿o soy yo?

miércoles, 6 de junio de 2012

Un poco de color

nunca viene mal.

El cielo es gratis, aprovechalo.

lunes, 4 de junio de 2012

Fusiones


Una chica estaba sentada en el banco de una plaza, algo que no sé si hoy sería cliché o no. Un muchacho con aspecto señorial e intelectual, y que parecía ser unos años mayor que ella, se sentó a su lado. La chica no se percató hasta que él habló.
–¿Querés? – El muchacho le ofreció un pañuelo sin más, observando el rostro de la chica, quien había estado llorando.
  –Gracias
–¿Puedo preguntar qué te tiene así?
–Lo estás haciendo. Disculpame pero ¿qué es esto de que no nos conocemos y me preguntás cosas de mi vida? No entiendo.
–Es simple. Me senté y te vi mal. Primero pensé que necesitabas algo para secarte la cara y demás. Calculo que si estás así es porque A) te quedaste sin pañuelos o B) estás en tal shock que no te importa o no te percatás de tus lágrimas y demás. Por lo cual, es lógico que, a pesar de no conocerte, después de darte el pañuelo (y ver cómo reaccionás a eso) yo, un ser humano, te pregunte el motivo. No pasa solo por el hecho de que me contestes, es que se sobreentiende que esa pregunta demuestra interés incluso por la persona, de lo cual podemos concluir que ayudará a tu autoestima, y muy probablemente a tu ánimo. Pero tu última respuesta reduce notablemente las posibilidades de ese último supuesto.
–Vos no sos normal, ¿no? No importa qué me pasa, son cosas mías, pero agradezco tu interés.
–Eso demuestra que tenía razón. Mi razonamiento fue relativamente correcto. Las conductas son pura deducción la mayoría de las veces. Pensar es una herramienta primordial, incluso frente a desconocidos. Me atrevería a decir que es útil hasta para predecir el futuro, sobre todo si se trata de personas.
–No podría estar más en desacuerdo. Perdón, pero lo que siento ahora es simple: desconozco todo lo que no sea yo. Mmm.. No, me desconozco incluso yo. Hay pocas, muy pocas certezas en la vida. Pocas cosas que duran, pocas cosas serias, pocas o casi ninguna reales.
–La razón es real. Es la esencia, ¿no te parece?
–Yo no le diría esencia. Me parece que el hombre que tiene como esencia la razón no  es un hombre, es un robot. Sin ánimos de ofender.
–Sin embargo esta conversación no es más que razón, y quieras o no, robot o no, gracias a ella ya no estás llorando. Mi teoría inicial sigue sumando puntos.
–En todo caso no fue el razonamiento, fue la distracción. Ese el problema con ustedes dan vuelta las cosas para que su teoría se corresponda con lo que pasa, lo hacen solo para tener, irónicamente, razón. Y eso no es pensar, eso es mentir. Qué bien les sale mentir.
–Con las palabras me criticás, pero con la estructura me das la razón. Y sea distracción o no, sigue siendo pensamiento. Te distrajiste pensando en otra cosa, y además es un razonamiento acerca de mi comportamiento.
–Dijiste miento tres veces. ¿No me estarás dando la razón? No, dejá, si es razón no la quiero. Y no es que el “pensar” salva, porque yo puedo pensar en lo que me tiene mal y listo, me entristezco de nuevo.
–Pero en ese caso no sería el pensar lo que entristecería, sino lo que ese suceso te hace sentir. Es el sentir lo que te traiciona. ¿Ya no parece tan malo el tema del robot, no?
–Para ser alguien que se jacta de ser inteligente y vivir de lo intelectual tenés pocas certezas, ya me preguntaste a mí varias veces.
–Simplemente porque quiero que lo medites, que mires otra perspectiva (y lo digo así porque creo que ya usamos mucho el término “pensar”, y le estás tomando odio). Nuevamente el tema del sentimiento, ¿ves? El odio es una de las mejores pruebas de que el sentir destruye.
–No parece que pensaras tanto. El odio propiamente dicho es muy raro… Y si querés tomarlo como prueba, supongo que también puedo exponer como prueba “A” el amor.
–Por oposición, y me atrevería a decir que no lo es. El amor en algunos casos, por no decir todos, como el tuyo muestra que es lo que te causa el estar mal, incluso más que el odio.
–Vos tenés que meditar un poco y ver otros puntos de vista me parece. Sos bastante cerrado.
–¿Pero no te das cuenta? El amor lógicamente trae dolor y demás. El no tenerlo hace que te sientas sola, el tenerlo hace que tengas miedo de perderlo, y el perderlo genera dolor. El amor es…impredecible. Y lo que no se puede predecir nunca es bueno. ¿A qué salida te puede llevar algo que no predecís? El razonar, en cambio, siempre te lleva a la salida con menos consecuencias negativas (o ninguna, si se puede).
–¿Me estás diciendo que vos vivís sin sentimientos? ¿Y lo del pañuelo? ¿Fue pura lógica? Y el amor puede ser predecible. Yo puedo garantizarte que nunca voy a dejar de amar, y no hay situación lógica o ilógica que puedas aplicar para que eso cambie.
–Técnicamente no se puede vivir sin sentimientos, pero no dejo que me gobiernen. Vos te dejás llevar por ellos. Sos impulsiva. Llegué y estabas llorando, hablamos, te olvidaste y no llorás más. ¿Era tanto el dolor? ¿O era cuestión de ser objetivo?
–Por dejar de pensar no dejás de sentir do– Antes de que pudiera terminar la frase escucharon un grito desgarrador. Giraron la cabeza y vieron a alguien tirado, con algunos cortes y problemas para respirar. Alguien se acercó corriendo y llegó a su lado, al mismo tiempo que ellos. Esta persona se puso a hacer cuanto pudo, lo revisó y demás, debía conocer algún curso.
La chica miró a aquel que estaba en el piso y se quedo paralizada. El miedo, el horror y el llanto le impieron moverse y reaccionar.
El muchacho, en cambio, sólo pensaba. No era médico pero podía entender que esta persona no tenía formas de seguir. La estadística, la chance…no existían. Sin saber, sin conocer completamente qué hacer, no podía. Y se quedó pensando la mejor forma de ayudar. La miró a ella y lo miró al que intentaba ayudar.
–¡Hagan algo! Llamen a alguien, ayúdenme a hacer algo. ¡No se queden parados!
Ninguno funcionaba. Ninguno podía hacer. Y la voluntad, sólo su voluntad no alcanzaba. Entonces se detuvo. Sus manos dejaron de sostener al desvanecido y los miró resignado.
–Mientras ustedes se peleaban, discutían a ver quién podía hacer vaya a saber qué esta persona moría. Y ustedes… no hicieron nada. Por separarse, por enfrentarse dejaron de funcionar.

Sí, esa persona murió. Imagínense la incertidumbre cuando entendieron que eran ellos quienes estaban muertos. Todos como uno, y ninguno funcionando. Todos queriendo hacer lo mejor, conocer y garantizar un buen futuro, cuando el tiempo…se les fue de las manos. Se les escabulló como una serpiente mientras corrían tras ella. Porque si el sentir, la razón y la voluntad no van juntos, el tiempo…ese maldito tirano los destruye.

“Qué fácil es morir en una plaza, qué simple es disparar desde tu casa. Tirano, no hay espada en el mundo que sea capaz de cortarte las manos” - NTVG - Tirano