martes, 19 de junio de 2012

Filosofía de vida


Cada día me convenzo más: una buena filosofía de vida es “no le hagas a otro lo que no te gustaría que te hagan”.
Si sos una profesora parada frente a un curso (al que estás enseñando a enseñar) y exigís respeto, no me tires cosas como “AY PERO A VER SI ME ESCUCHÁS LO QUE ESTOY DICIENDO MI AMOOOR. NO, NO ENTENDISTE MI CHIQUITA”. Por más que sea tu forma de ser, por más que lo hagas de “simpática”, por más que quieras (y me parece inentendible tu razonamiento) que preguntemos y participemos porque sos graciosa y copada (curiosa tu percepción) no me hables así. Porque con ese criterio yo te podría tirar un “bueno mi amor, la cuestión es así” en el final de pura simpatía que tengo, a ver si lo tomás igual. (Nota: o bajo mis nervios o se van a comer una catarsis todos los lunes). ¿La tenés cuando enseñan algo que no saben hacer? Bueno, así. Es casi como si yo enseñara cocina. Usando tus palabras: vos enseñás jamón y pretendés que nosotros sepamos velocidad. #JateJoder

Si sos celosa y te jode que ande boludeando a otras, no lo celes con otros.

Si pretendés que no te caguen no lo hagas ni des motivos para hacerlo.

Si querés que te escuchen da el primer paso, hablá y escuchá.

Si no querés que te cague no te hagás pasar por un gato por facebook para provocarlo.

Si querés que deje de dar vueltas y te diga qué mierda quiere, decile vos qué querés. Si coinciden buenísimo, si no déjense de joder de una buena vez.

(Sí chicos, todo fue pura fruta para poder descargar la puta clase de la que salí con dolor de cabeza. Y bue, ya saben, es lo que hay.)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Y por qué no vas de frente con esa profesora en vez de ser tan falsa?