jueves, 30 de enero de 2014

The woman

Estaba delante suyo. Por fin. Lo veía y no sabía bien quién era, hasta que todo se volvió borroso y por un segundo entendió que quien estaba ahí con ella era él. Y como si no quisiera darle tiempo a reaccionar se acercó peligrosamente hacia ella, quien, un poco confundida no pudo más que quedarse inmóvil. Un solo movimiento en falso y tendría que buscarlo de nuevo, todo otra vez. Qué equivocada estuvo en el momento en que se atrevió a soñar. Ese pecado se paga caro.

Él le sonreía con una sonrisa de costado, tan provocadora y atractiva que era imposible que fuese real. Acercó su cara a la suya con una lentitud envidiable y como reflejo ella cerró los ojos. “¿Por qué te alejas? ¿Tanto miedo tenés?”. Su voz sonaba firme y aún así suplicante. Ella podría haber usado una y mil estrategias, después de todo era la duquesa del camuflaje, se la conocía como la mujer de mentira, aunque para él era La mujer. Ella podría haber dicho cualquier cosa porque podía hacerlo, y sin embargo su respuesta fue tan sincera que sonaron como palabras de alguien más. “Porque amo sentir el aire entre nuestros labios”. Algunos creerán que con eso alcanzó, y que se entregaron al amor. Pero, mis queridos, él no era tan frágil, ni siquiera con ella. Ni siquiera con su voz. De ella me gustaría poder decir lo mismo, pero ahí estaba, por primera vez diciendo lo que quería y no lo que correspondía. Dos personas jugando con lo más peligroso; supongo que eso tendría que haber hecho el final totalmente previsible. Ella seguía pidiendo a gritos mudos que la bese, y él, disfrutaba más el control sobre ella, que pocos conseguirían y que, lo convertía en quien, a fin de cuentas, manejaba a todo lo demás. La mujer no se animaba a abrir los ojos, no solo por la cercanía, sino porque nadie le provocaba más temor que su debilidad. Hay que admitir que, a pesar de su fortaleza y control, él aprovechó cada segundo para embriagarse con ese momento, o eso le gustó pensar a ella. Pero nada dura para siempre, y la guardia, el escudo o lo que fuere que interponía entre ellos desapareció en el momento en que ella lo miró a los ojos, y sus labios por fin se convirtieron en uno. Sus manos y brazos jugaban a ser ciegos y conocerse cuanto pudieran. Casi podría decir que en su mente sus latidos se sincronizaron. Hasta que la sirena de los bomberos como una intrusa la distrajo.

Acá, mis queridos, la historia se divide, y hay dos versiones con finales curiosamente diferentes.
En uno ella mira a su interlocutor, que le sonríe entre tímido y amistoso. Y la culpa, la maldita aparece cuando nuestra protagonista lo mira totalmente avergonzada. ¿Cómo se atrevió a soñar con él? ¿Por qué ahora la pasión se siente como una mala palabra dicha por un nene? Pero es la duquesa, y con su mejor disfraz lo sigue entre indiferente y distraída, mientras que siempre en silencio mira sus ojos y sus labios, deseándolos, creyendo encontrar ahí algo que había perdido.

En el otro tiene delante al protagonista y antagonista, mirándola serio y confundido. “¿Y? ¿Vas a seguir callada toda tu vida o me vas a decir algo?” escupe con indiferencia. Por primera vez las palabras no acuden a su boca. Lo mira con decepción y, dando media vuelta, se va como si nada. Con una mochila en sus hombros y una morzada en su boca.


A mi me gusta pensar que hay un tercer final, más real que los otros, donde no importa quién fue él, y en el que ella no sucumbe a su pensamiento o sentimiento y se da cuenta que lo que está en frente no es más que un cuento más inventado por ella. Porque si lo cree no es más que perder su propio juego, pero por suerte para ella the game is never over. 

sábado, 25 de enero de 2014

Nunca te detengas

Sola con una luz, el silencio en la habitación y la música gritándote en los oídos. Así querés pasar tu vida. Dejá que tu cuerpo y la música digan lo que nadie nunca van a saber de vos. Bailá, ahora y nunca o siempre, mientras que nadie te vea y nadie te frene. Sentí la libertad. La única libertad realmente tuya.

martes, 21 de enero de 2014

Elodin

"Las palabras son pálidas sombras de nombres olvidados. Los  nombres tienen poder, y las palabras también. Las palabras pueden hacer prender el fuego en la mente de los hombres. Las palabras pueden arrancarles lágrimas a los corazones más duros. Existen siete palabras que harán que una persona te ame. Existen diez palabras que minarán la más poderosa voluntad de un hombre. Pero una palabra no es más que la representación de un fuego. Un nombre es el fuego en sí. Utilizar palabras para hablar de palabras es como utilizar un lápiz para hacer un dibujo de ese lápiz sobre el mismo lápiz. Imposible. Desconcertante. Frustrante."

domingo, 19 de enero de 2014

Me robaron

Quizás no debería ser tan extremista, pero tengo ganas de dejarme llevar un poco por la ira. Es mejor que recuerden que esto no es nada más que ficción y un paseo por los sinuosos caminos de mi mente.
Me enojé de verdad cuando me di cuenta que me habías robado, y no, no voy a caer en el cliché de decir que me robaste el corazón porque puedo todavía decir que es mío con orgullo (¿o por él?). Pero cuando me di cuenta lo que me faltaba fue peor. Dudo que haya algo más cruel que robarle a una mujer su única herramienta, y digo eso para no decir arma. Me temblaron las piernas cuando caí en la cuenta de que te habías llevado las palabras. Un ultraje.
Fue como si me convirtieras en un tosco, viejo y seco árbol parado al lado de una selva. Ya no podía convencer a nadie, no podía mentirte, ni siquiera hablarte: sólo escuchaba, porque no tuviste la decencia de llevarte también mi oído.

Y todavía, después de horas de mirar la tormenta mientras algunas gotas golpeaban mis mejillas, mi cabeza no para de decirme en silencio todo lo que mi boca ya no puede. Mis labios te odian.

Supongo que a pesar de ser cruel, es en cierta forma justo y hasta irónico que a una persona egoísta le roben lo único que está dispuesta a compartir.


Las ganas que tengo de ser The Woman para vos, pero no, me tengo que conformar con ser Molly.

viernes, 17 de enero de 2014

Thought

He's out of my league.

Absent

Me encantaría decir que nadie se dio cuenta. Bueno, no, en realidad me gustaría que todos se hubiesen dado cuenta, pero solo algunos con disimulo y entre líneas me preguntaron si sabía dónde estaba. Yo, como no podía ser de otra manera, fingí indiferencia, sin embargo no les podía mentir: no tenía ni idea de dónde había ido. Tengo miedo.. No, terror. Si no vuelve no sé bien qué voy a hacer. Pero sí sé que hasta no descubrir por qué no está no va a volver. Como siempre estoy rodeada de preguntas que no puedo responder y frente a tal torbellino enmudezco.

No esperen mucho, no va a volver. Es egoísta, de la peor clase.

A lo mejor perdí la voz alguna noche susurrándole al cielo lo que realmente quiero. Y si así fuera, no me esperen ni un segundo más, porque la Luna me robó lo más lindo de mí.
Es casi seguro que mi compañero es el silencio porque para qué hablar de nuevo, para qué mirar, elegir, cruzar, arriesgar si al final me voy yo. Pánico.

Quizás pasé mucho tiempo en el mundo de los sueños y ahí, algún alma solitaria me invitó a quedarme tentándome con ojos risueños y comentarios sucios y encantadores. Lo seguí, porque a esos ojos me fue imposible decirles que no. Sustituí un “no” por un “te quiero” y me dormí, feliz, para vivir con vos y no parar de reír.

sábado, 4 de enero de 2014

Tan yo

"Tengo tendencia a pensar demasiado. Mis mayores éxitos fueron producto de decisiones que tomé cuando dejé de pensar e hice sencillamente lo que me parecía correcto. Aunque no hubiera ninguna buena explicación para lo que había hecho. Aunque hubiera muy buenas razones para que no hiciese lo que hice."

viernes, 3 de enero de 2014

Mi vida yo

[Censura]

Es lo que hay