jueves, 28 de abril de 2011

A todo y nada


Ok, el plan de hoy es: sin plan. Escribir, escribir y escribir. Sin mirar, sin medir, sin corregir ni volver a leer. Sin buscar vueltas. Como aparece, sale. ¿Por qué? Porque intento ponerme en los zapatos de mi otro yo, y ver qué sale.

Pies. Tierra. Pies y tierra. Poné los pies sobre la tierra. Ojos. Abrí los ojos. Ideas que se unen. ¿Por qué todo tan cortado? Porque necesito procesar, y empezar a llevar a cabo esas ideas abstractas.
Abstracto. Nada más abstracto que mis ideas. Aunque… no, en los sueños dejan de ser abstractas. Pero estoy cansada de soñar. Muchas pesadillas. Muchas mentiras.
Las ideas (o imágenes mentales, o deseos reprimidos, o locuras improvisadas) giran y giran en mi “caja”. Porque para mí es así, para mí es como una larga lista (o muy corta y repetitiva) de palabras inconexas (o incoherentes) que giran en la cabeza y uno las va “agarrando”.
¿Por qué esta espantosa y molesta necesidad de escupir pensamientos? No lo sé. No tengo ni la más puta idea. ¿Y por qué así, con improperios incluidos? Lo sé. Lo sé bien. Porque es el mejor quote ever. Porque es un poco yo. Porque la mitad de ustedes (y la mina seguía pensando que había más de un lector) no van a entender nada, y la otra mitad (o menos, mucho menos) va a entender que la que habla atrás de la pantalla es la que ven todos los días.
(Retomemos) Ideas girando. ¿Por qué escupir ideas a la nada? Para que quede en la nada, para que llegue a su destinatario. Un destinatario inexistente. Y si no va a llegar a ningún destinatario ¿para qué lo digo? Para vaciar un poco la caja, para que quede un poco de lugar para mis conocimientos literarios (caradura mode: on).
A veces (y quiero enfatizar mucho el “a veces”) quisiera que no hubiera tecnología (sí, yo, que amo la tecnología), porque creo… No, estoy segura de que por esa tecnología faltan huevos. ¡Y yo no me quedo afuera, eh! Pero sin tecnología habría mucho más para hacer, decir, y menos para esconder. ¿Cuántas cosas se esconden hoy? Muchas. Atrás de una pantalla. Simple. Porque vos no ves la cara de esa persona diciéndote algo. Ni hablar de la voz. ¡Cómo se olvida la voz! Es la costumbre. Es la falta de costumbre. Yo digo que hay que empezar poniendo huevos. (Lo hice una vez…no, dos veces, y no creo que lo vuelva a hacer). Aunque, no sé… porque “el que no arriesga no gana”. En todo caso, quizás pierde, pero ¿qué pasa cuando “ya no hay nada que perder”?
Perder…perder… Me suena. Porque estoy perdiendo el tiempo. Pero… ¿Cómo saber si estoy perdiendo el tiempo? ¿Estuve perdiendo el tiempo hace 6 años? ¿Hace 2 años? No sé qué va a ser de mí en 5 años, entonces quizás no estoy perdiendo el tiempo.
Palabras por doquier. Palabras llenas de todo, y vacías. Seguro que para vos estas palabras no tienen sentido. Problema. Pero la cosa es que para vos no tienen sentido, pero lo tienen. Y no, no lo tienen.
Te doy un consejo, que yo tendría que haber aprendido aprender mejor que nadie, pero que gracias a mi (gran) fuerza de voluntad hace mucho (o poco) tiempo que no necesito manejar. No le agregues un sentido, que no esté escrito, a estas palabras. Si no está acá ese sentido no existe. El eje del texto sale del texto, no proviene de afuera.
Y repito: estas palabras vacías no tienen sentido. Dicen mucho en nada, y no dicen nada en muchas palabras. Porque el (no) sentido está entre líneas, siempre. Porque lo digo, lo escupo, y lo callo acá.

lunes, 25 de abril de 2011

Geek mode: on

Si hay algún geek en la sala, le comunico que:

  - El Portal 2 (Spoiler alert!) es excelente. Tan bueno (o mejor, incluso) como el Portal.
  - Si jugaste el Hollywood Monsters (mi primer aventura gráfica, y una de las mejores), te va a gustar saber que en junio sale The next big thing, en algunos lugares también conocido como Hollywood Monsters 2.

Enjoy!

By the way: geeks rules!

sábado, 16 de abril de 2011

viernes, 8 de abril de 2011

Así

¿Viste cuando necesitás hacer catarsis y no podés?
¿Viste cuando te querés ir y no sabés adónde?
¿Viste cuando te sentís encerrada?
¿Viste cuando ves cosas que no existen?
¿Viste cuando querés decir un montón de cosas y no te salen?

Bueno, así.

domingo, 3 de abril de 2011

Entre ruinas

Abrió los ojos. Tardó sólo unos segundos en darse cuenta dónde estaba. Se sentó en la cama y observó la habitación, casi como grabándola en su memoria. No hubo tiempo para más. La casa entera comenzó a temblar. Se levantó y comenzó a correr desesperada por los pasillos. Bajó por la escalera caracol, que con el movimiento incesante de la casa hacía más ruido del normal. Al llegar al piso miró de reojo la cocina, casi podía ver a dos figuras riendo junto a la heladera. Corrió por el living y el resto de la casa. Pasó la escalera, los sillones y los cuartos, todo estaba tal cual lo recordaba. No más miedo, no más adrenalina, ni alarmas, ni regalos, ni flores. Llegó por fin al garage y para su agrado y sorpresa la puerta estaba abierta, como invitándola a retirarse. No era su lugar, y ella lo sabía. Justo después de que sus pies atravesaron la puerta, ésta se cerró detrás de ella. Se volteó esperando ver caer la casa. Pensó que quedarían sólo ruinas de lo que alguna vez conoció, pero la casa no estaba. No había ruinas, ni temblores. En su lugar había una gran pared blanca con un espejo colgado en el medio. Vio su reflejo y se extrañó aún más, en el espejo se veía sólo ella, no había nada más alrededor. Suficiente por hoy, había entendido el mensaje. Se dio vuelta y comenzó a caminar sola, mientras el cielo la amenazaba a su manera.


 (Sepan disculpar la falta de foco, pero la intención es lo que cuenta, ¿no?)

viernes, 1 de abril de 2011

¿Quién soy?


Si yo no me conozco todavía, ¿cómo vos decís conocerme?
Soy.. soy.. ¿quién soy? ¿Qué soy? Soy una mirada que ve más allá de lo que está. Soy palabras a veces pensadas, a veces equivocadas, que salen sin control, frías o dolorosas. Soy una risa con llanto, orgullosa y graciosa que disfruta de ver reír a sus pares.
Movimientos sin límites, que dejan llevarse por la música y la pasión. Una mente que no deja de funcionar ni un segundo, que da vueltas y quiere esconder lo que no se puede. Soy muchos nombres, y ninguno. Mis recuerdos son mi pasado, pero también mi presente, son parte de lo soy y de lo que alguna vez seré.
Soy fotos en color y en blanco y negro, no siempre del paisaje, sino de quién juega en él. Escondida soy lo que quieras que sea.
Soy sueños que desean ser complidos algún día. Soy pasiones que laten todos los días con lo más simple como una canción.
Soy quien intenta una y otra vez, quien quiere superarse. Soy lo que está detrás de estas palabras, escondida una vez más. Soy lo que ves y lo que no.
Estoy ahí, con vos, hoy y siempre. Aunque no me veas también soy un fantasma.
Vos, ¿quién sos?