domingo, 22 de junio de 2014

Soy el colmo del cliché

Te envidio. No tenés límites, podés decir y hacer lo que quieras, con la más humillante libertad. Me encantás. Estás prohibido por miles de razones, y una nueva razón me hace quererte más. Sos asquerosamente libre y relajado. Me enloquecés porque, para mí que soy la persona más estructurada que conozco, sos lo único que no puedo controlar en mi vida. Sos lo que más deseo y lo que más alejo, porque para novelas y canciones hay que tener historias. Te quiero ver y por eso no te veo. Imaginate que si es difícil resistirte a esta distancia, ¿cómo hago a pocos centímetros de tu perfume?

Estoy dispuesta a callarme el resto de mis días, si con eso consigo escuchar un susurro tuyo cerca mío.


¿Cómo hacés para decir lo que sentís sin que te importe nada?

viernes, 6 de junio de 2014

El divino amor

Te ando buscando, amor que nunca llegas;
te ando buscando, amor que te mezquinas.
Me aguzo por saber si me adivinas;
me doblo por saber si te me entregas.

Las tempestades mías, andariegas,
se han aquietado sobre un haz de espinas;
sangran mis carnes gotas purpurinas
porque a salvarte, oh niño, te me niegas.

Mira que estoy de pie sobre los leños,
que a veces bastan unos pocos sueños
para encender la llama que me pierde

Sálvame, amor, y con tus manos puras
trueca este fuego en límpidas dulzuras

y haz de mis leños una rama verde.

Alfonsina Storni


(Gracias, Alfonsina)