viernes, 24 de diciembre de 2010

Miradas perdidas

Miradas que dicen tanto sin intención. Miradas perdidas en un pasado lejano. Se ve en ellas el peso de toda una vida, el peso de tantas vidas perdidas. El dolor de la ausencia de ese amor. El cansancio de cada día, que dura una eternidad de soledad. ¿Por qué esas miradas deben ocultar? ¿Por qué se tiene que esconder todo ello en una falsa sonrisa?
Ojos. Los ojos que viajan con la mente. Piden, ruegan que el pasado vuelva, odian y aborrecen el frío presente. Ya no queda nada, y sin embargo el tiempo sigue sin parar. Ya pasó la etapa en la cual la vida te regalaba amores y risas. Ya pasó la etapa de dar, regalar y disfrutar. Ya pasó la etapa en la que la vida te quita de a poco todo aquello que alguna vez fue tuyo.
Sólo queda esa respiración entrecortada, los latidos acelerados del corazón, y los ojos. Esos ojos que, llenos de lágrimas, piden, ruegan cerrarse y volver al pasado.

Reflexión (típica)

La vida te pone desafíos y obstáculos todo el tiempo. Cosas que molestan, que enojan y que causan impotencia. Golpes que duelen, que te tiran y que te sacan todas las ganas de seguir. Pero la vida también te da armas, te da escudos, te da todas las herramientas para sortear esos obstáculos. Que es fácil no lo dijo nadie, y si alguien lo hizo claramente te mintió. ¿Qué herramientas? Todas las personas que te sostienen cuando caés, y las que  un tiempo después te ayudan a reírte de esa caída. Siempre están ahí para ayudarte a ver el lado positivo, o, cuando no lo encuentren siempre te van a sacar una sonrisa. A veces, sólo a veces, no nos damos cuenta de ello. A veces ignoramos esa ayuda sin motivo, sólo por negarnos a salir.
Este año fue uno de los peores sin duda, recibí muchísimos golpes, todos diferentes, pero conocí gente maravillosa, volví a conocer gente que es realmente genial y tuve una de las experiencias más importantes de mi vida. A todas las personas que siempre estuvieron conmigo les digo: gracias, es por ustedes que sé que puedo seguir.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Palabras sabias

"Mil veces vas a caerte y otras mil van a tirarte, pero lo más importante es que puedas levantarte."

Me tengo que levantar. Y no me vas a volver a tirar.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Basta

Hoy la vida me demostró no una sino dos veces que todo es impredecible. Me mostró que frente al dolor no existe la distancia, que las palabras no alcanzan, que las miradas dicen mucho. Me demostró que el dolor es incontrolable. Me demostró que las peleas no sirven, no tienen sentido. Me demostró que hay que estar unidos, y que de esa unión sale la fuerza necesaria para sobrellevar el momento. Me demostró que no hay que perder el tiempo. Y me demostró una vez más que la violencia sólo trae dolor.

Fuerza. Eso es lo que pido para todos.

Basta de violencia. Basta de crear dolor. Basta de perder vidas.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Dato de color

Chau CBC.
¡Vacaciones!
Hola carrera.

martes, 7 de diciembre de 2010

Señales

Señales todo el tiempo. Pero ¿son señales? ¿O es mi cabeza que está obsesionada con ver cosas que me lleven a eso que no me hace bien?
Prefiero ver señales estúpidas, de cosas que sé que no van a pasar nunca pero que simplemente me hacen sonreír con la loca idea de conocerlo y que algo loco empiece entre nosotros.
En esta semana te ví cinco veces, y sé que no te escuché sólo porque estoy empezando a olvidar tu voz.

Para los lectores de mi antiguo blog:
Quote: "hay veces que uno cree que se las sabe todas y PUMBATE! sorpresa y media!" - Chica Artes

martes, 23 de noviembre de 2010

Héroe disfrazado

(20/11/2010)

Hoy descubrí a un ídolo, a un modelo a seguir. Hoy volví a ser chiquita, a sentarme pegando mis rodillas al pecho y escuchar un cuento con cara de sorpresa. Ese cuento no tenía princesas ni castillos ni magia, pero sí un héroe. Mi héroe. Uno que conocí y ni lo sabía, uno que vi algún tiempo de una forma y hoy lo veo de otra. Porque era chiquita entonces, y sólo lo veía como lo que era para mí: un abuelo.
Puedo contar con los dedos los pequeños recuerdos que me quedan de vos, pero no se van a ir. Y hoy, a mis 19 años, supe cosas que me hacen sentir orgullosa de ser tu nieta. Y sí, no pude evitar dejar caer una lágrima llena de alegría y tristeza al mismo tiempo. Porque a pesar de lo que viviste llegaste a ser ese abuelo que siempre me llevaba a ver las tortugas y se reía de las novelas.

Gracias.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Invenciones de una loca


Te inventé. Quiera o no, así fue. Empezó como una necesidad, un deseo de encontrar una salida. Algo que lograra sacar todo lo que había en mí, que tenía que desaparecer. “Que me vuele la cabeza” pensaba. Y entre esos pensamientos te fui creando, casi sin darme cuenta. Casi

Empecé por cualidades lógicas, y profundas que debías tener. Te fui dibujando, y primero fuiste sólo (a pesar de lo que diga la RAE a mí me gusta con acento) una sombra. No tenías rasgos, no tenías nombre, eras sólo un conjunto de adjetivos que encajaban perfectamente conmigo. Y entonces, casi por obra del destino (o una casualidad más, que yo quise que fuera llamada como “destino”) apareciste. Encajabas perfecto. ¿O yo quise que así fuera? Pero.. tu risa, tu mirada ¿también las creé yo? ¿Y esa forma de encantarme? Me pregunté si algo así podría pasar, y un minuto después ya te habías metido en mis sueños, como un intruso. Hoy no lo puedo evitar, no lo voy a negar, pero sí lo voy a callar.
Ojalá nunca lo sepas, ojalá no te enteres. 

Hoy sólo tengo dos pasiones.. ¿serás mi tercera?
“La tercera es la vencida”

martes, 2 de noviembre de 2010

Lado positivo

Menos mal que soñar es gratis, si no fuera así por vos me fundo seguro.

Quote: "como me gusta verte reír" - Verte reír - No te va gustar

jueves, 28 de octubre de 2010

Extraña la situación

Se dio cuenta, tarde, pero lo hizo. No lo extrañaba. Ya hacía tiempo que no pensaba en él. No podía negar que el verlos le causaba un profundo rechazo, pero no era él a quién extrañaba.

Extrañaba el amor, sí, pero sin nombre. Extrañaba saber que alguien estaba pensando en ella. Extrañaba volver a su casa con su perfume en su ropa y una sonrisa en su rostro. Extrañaba que la hiciera reír y sonrojar sólo con una mirada. Extrañaba poder gritar, soñar, reír, llorar, confiar incondicionalmente en esa persona. Extrañaba la visita, la sorpresa. Imaginaba y soñaba con volver a descubrir, volver a sentir, volver a vivir eso que no se puede explicar.

Al principio el vacío la abrumó, la asfixió tanto que creyó que no podría seguir, que no podría salir. ¡Y qué ilusa fue! ¿Por qué no habrá visto cuánto amor la rodeaba? Ese amor que no reemplaza otro, pero que a la vez es irremplazable. Ese amor que sostiene, que levanta y que no se va. Por suerte lo vio, y no lo volvió a soltar. Reaccionó e intentó reparar su error. El amor la había cegado tanto que había logrado que no viera, justamente, el amor.

Hoy extraña, hoy quiere, hoy necesita aquello que ayer perdió. El tiempo se lo llevó sin dejar la posibilidad ni siquiera de decir adiós. Terminó como, dentro suyo, siempre supo que terminaría. Hoy eso que quiere está nublado, no tiene cara, no tiene voz, es sólo una sombra que espera por salir a la luz. ¡Y es eso a lo que ella le teme! A que la luz le muestre un rostro que ya se está dibujando en su corazón, y ella lo sabe.

lunes, 25 de octubre de 2010

¿Boluda o masoquista?

Una mina conoció a un pibe, y se lo cuenta a una amiga (otra mina):
- Es re simpático, además parece re copado, re diferente.

Luego:
- No, al final es medio tonto, y medio creido resultó. Pero está bueno, tiene con qué.

Más tarde:
- Es un hijo de puta, ¡no sabés! Trata re mal a todos, anda con todas las pibas que te puedas imaginar, es un pelotudo con todas las letras.

Finalmente:
- Me encanta. Me enamoré.

¡Ups!

Ser histérica es de mina. ¿Lo peor? Que nos gusta.


¡Qué lindo cuando saltás de la primera a la última instancia sin pasar por las feas! (¡ups! ¿hasta las manos 2?)

domingo, 24 de octubre de 2010

Hasta las manos

Un pibe es hincha (o fanático) de un equipo de futbol. Una mina le empieza a prestar a atención a dicho equipo de futbol, a sus partidos, resultados, e incluso a nombres de sus jugadores. Una mina está claramente hasta las manos.

(El ejemplo vale también para grupos musicales.)


(Si esto fuera Twitter, el título sería #esdemina)

viernes, 22 de octubre de 2010

Actuando

Actuamos todos por igual. La música suena en los momentos clave, y no la escuchamos. Hay cambios de luces, cambios de vestuario. Hay personas que duran toda la obra, y otras que actúan sólo un momento.

Al principio no sabía actuar, simplemente era yo como sabía ser. De a poco el tiempo pasó, y todas las personas que me rodeaban me fueron enseñando a actuar: cómo ser, y cómo no ser; lo que estaba bien, y lo que no. Me volví una experta. Hoy puedo dibujarte una sonrisa y que creas que así estoy, que la vida me sonríe por igual cuando por dentro mi corazón grita a más no poder. Todo eso gracias a miles de maestros, pero ninguno como vos.

A veces me pregunto qué va a pasar en la escena siguiente, casi ansiosa y ya acostumbrada a que el día a día sea así; y hay momentos en que quisiera dejar de actuar y que terminara. Quisiera mostrarme como soy con todas y cada una de las personas que están conmigo.

Sólo cuando mi sonisa sea la de todos, cuando puedas ver en mi mirada la verdad de mis sentimientos, cuando haya entendido cómo funciona todo lo que me rodea, sólo entonces la obra habrá llegado a su fin. Mi corazón latirá más despacio, y yo respiraré con alivio. Nos tomaremos de las manos y sonriendo saludaremos al público. Se bajará el telón y seré yo, sin mentiras ni sonrisas falsas.

jueves, 21 de octubre de 2010

Revelación

Si el amor es memoria, entonces conozco mucha gente que tiene una amnesia importante.

Basta de violencia

Cada vez entiendo menos a este mundo. ¿Por qué la gente pensará que la violencia lleva a algo bueno? ¿Qué se gana con la violencia? Dolor. Y se pierde mucho.
Quizá algunos piensen que soy muy ilusa por pedir que pare la violencia, por querer que eso se acabe. Yo pienso que es más iluso el que no lo pide, el que deja que pase y que se resigna y se acostumbra a que esto siga así.

Ayer se perdió una vida, y todo lo que eso implica. Se perdió un amigo, un hijo, un hermano. Se perdió uno y mil amores. Miles de sueños apagados. ¿Por qué pasó? Porque alguien apretó un gatillo, creyendo que con eso algo se solucionaba.

No deberían hacerse oídos sordos de esto. No debería pasar más. Ayer estaba ahí, y hoy ya no está. Las palabras no alcanzan, nada alcanza.
Algo que me llegó al corazón, y que me demostró una vez más que nadie conoce lo que puede pasar, y que hay que impedir que pase de nuevo.

"Me debias la revancha en la Play Mariano... La jugaremos en el cielo..."

miércoles, 20 de octubre de 2010

Cambios desafortunados

Me di cuenta que la bronca y el dolor son tan fuertes como el amor. Y todo el amor que alguna vez te tuve se transformó en eso. Sé que nunca lo quise, que intenté con todas mis fuerzas justificarte, entenderte, ver todo de otra manera, pero fue en vano. Mientras yo trataba de encontrarle algo bueno a lo que hacías, y de perdonarte aquello que me hiciera sufrir, vos te encargabas de agregar más cosas a la lista. Y todo tiene un límite. Mi paciencia se terminó, y mis lágrimas se secaron. Me volví tan fría como querías, y me decidí a tomar el papel que me pertenece en esta obra de teatro que armaste.

Cada uno es responsable, y víctima de sus decisiones. Yo lo seré de las mías, y espero que vos puedas serlo con las tuyas.
Me molesta muchísimo que lo malo le gane a lo bueno, pero ya no voy a ser la ilusa que era antes. Todas tus promesas se las llevó el tiempo, y ahí quedarán, como más mentiras a tu lista  Que me sirva de ejemplo. Cambié. Vos me cambiaste.

Desapareciste. Lo peor es que me hiciste ver que no te fuiste, sino que nunca estuviste.


(Esta entrada demuestra lo impulsiva que soy y como me encanta mentirme)
Me retracto de esta entrada. Lo malo no le gana a lo bueno. Y hoy sólo me acuerdo de tus cosas buenas, y por ellas: gracias.

Prisión invisible

Cada día que pasa me asusta más el tiempo. Me da miedo el no saber. Es una prisión invisible a la que estoy atada de por vida. Es el miedo el que me recuerda todos los días que el tiempo es impredecible. Todos lo conocemos, todos sabemos que el tiempo pasa, y lo hace siempre igual, para todos. Entonces ¿cuál es el problema? El problema es no conocer el límite. Creemos que el tiempo está ahí, y mañana también estará, esperando pasar frente a nosotros..pero ¿y si no? ¿Qué pasa si el tiempo es menor del que creemos? ¿Cuántas veces dejamos pasar cosas u oportunidades pensando "ya habrá tiempo para eso.."? El mayor error, creo yo, es quedarse en lo que ya no está. Ese miedo a que pase demasiado tiempo, cuando el tiempo ya pasó, no tiene sentido. Hay cosas que hay que dejarlas ir. Avanzar. No esperar, porque el tiempo no espera.

 No quiero perder tiempo en peleas. No quiero perder tiempo en lastimar, ni mentir. No quiero perder tiempo esperando a que la gente sepa qué es lo que quiere. No quiero perder el tiempo jugando a ser fuerte.
Quiero ser y quiero hacer. Quiero decir y quiero saber. Quiero mirar y sentir. Quiero disfrutar y ganar. Quiero reir y bailar. Quiero hacer de mi vida algo que valga la pena. Quiero hacer cada segundo contar.

El tiempo que pasó siempre quedará, pero yo no me voy a quedar ahí. Yo avancé, yo crecí, y no me voy a permitir volver.

lunes, 18 de octubre de 2010

Detalles diarios e impagables

¿Por qué será que nos empecinamos en ver el lado negativo? Es horrible y hermoso estar tan acostumbrada a lo lindo de manera tal que ya no lo veo todos los días. Quizás cuando alguien, o algo especial me lo hace notar lo recuerdo. Pero cuando eso pasa noto que no agradezco lo suficiente. La costumbre, y el casi agrado a la queja hace que olvide lo lindo que me rodea todos los días.

Los pequeños detalles hacen que mi día se convierta en lo que es. Ver la sonrisa de una amiga, escuchar el bullicio de la facu, y cansarme por subir las escaleras. Tener mínimo cuatro sonrisas por día. Sentir frío, calor y hacer cada tanto críticas a alguien que cae como víctima de siete chicas divertidas y locas. Llegar a casa y que algún integrante de la familia pregunte por mi día y se interese en él. Tener algún momento a solas y poder hacer un poco de locura, como bailar sin control ni miradas que me juzguen.

Cosas anormales en el día hacen que caiga en la realidad, y que mire la cotidianeidad con otros ojos. El pensar quizás en algunas personas que tienen que enfrentar día a día un peso insoportable y sin embargo se levantan con una sonrisa en su rostro, mirando al mundo con un actitud positiva. Siento una gran admiración por aquellas personas. Y siento, en esos momentos en los que veo que no todo es como parece, que se podría hacer mucho más de lo que se hace, y que por eso, vale la pena pelearla. Vale la pena sonreírle al mundo, vale la pena no fijarse ni quedarse con lo malo, sino darle más importancia a lo bueno. Vale la pena alejarse de lo que nos hace mal, y aprender de ello para evitar nosotros hacer mal. Vale la pena no acostumbrarse ni a lo bueno, ni a lo malo.

En los últimos seis o siete meses la palabra que más se me cruzó por la cabeza, sin duda, es gracias.

sábado, 16 de octubre de 2010

Uno solo. Nosotros.

Los nervios nos invadían. Desde lejos te veía y podía leer en tu mirada que sentías lo mismo que yo: la ansiedad y la emoción te cubrían como un manto. El tiempo se acortaba y ya casi era hora de actuar, de ser nosotros una vez más. Cerramos los ojos casi al mismo tiempo y respiramos ondo. Era hora.

Despacio fuimos juntándonos. Los pasos eran lentos y suaves, pero con ritmo. Alzamos la vista y lo supimos. Ya nada nos controlaba. Todo se volvía confuso. Giros, movimientos suaves y bruscos hicieron que todo se nublara. Todo giraba a nuestro alrededor. Tú corazón se aceleraba, y el mío también. Eramos uno solo, lo podía sentir. Nos dejamos llevar. Y entre sonrisas, sudor, pasión y música fuimos felices, fuimos quienes somos. Sólo podía pensar en vos, y vos sólo pensabas en mí. Éramos perfectos. Nada existía, nada importaba. Quietos pero agitados nos miramos una última vez, donde todo terminaba.

Fue el sonido de los aplausos y los silvidos que nos trajeron de nuevo a la realidad. Nuestra sonrisa fue más sincera aun, y giramos una vez más para inclinarnos a quienes nos miraron ser felices.

Estrenando blog


Empezando una nueva etapa, dejando atrás lo que me hace mal. Escuché por ahí que a las personas que te hacen mal es mejor sacarlas de tu vida, y es exactamente lo voy a hacer. ¿Blog nuevo, vida nueva?

Aquel que quiera conocer algo de mi historia puede leer mi blog viejo.

¿De qué se trata este blog? De descargar, de expresar sentimientos y sensaciones, de dejar de callar. Quizá esté equivocada, pero del error se aprende supongo. Sé que me equivoqué algunas veces dando algunas oportunidades y dejandome a mí de lado, y es eso lo que planeo cambiar. (Lo mismo que el otro pero sin reprimir ni callar cosas)

¿Qué voy a escribir? Lo que salga. Lo que tengo, lo que no. Lo que extraño, lo que pienso, lo que odio, lo que imagino, lo que flasheo, lo que deseo, lo que me gusta. Voy a ser yo, como quiero ser.

¡Bienvenidos (si es que todavía no cerraron la página) al blog de Penny! Acomódense por ahí, donde puedan, pero el último cierra la puerta, y ¡no me ensucien nada, ehh!