domingo, 29 de marzo de 2015

Sólo letras

Ella se sentó a escribir. Agarró la pluma porque si iba a escribir sin más disfraz que su piel, mejor que sea con clase. La tinta, fresca y brillante, bailaba en la hoja al compás de la pluma. En la primera línea su mano temblaba, cuanto menos por timidez. Dos líneas y ya lo hacía por inercia. Palabras escritas para nunca ser leídas. Sólo letras que desaparecen, como todo, como ella.

Decime.. ¿qué pensaste? Todo podía haber sido reducido a una línea: “Ella escribió”, pero si bien es toda parafernalia y adornos para ¿embellecer? lo que se quiere decir, hay algo de información. Creo. Ponele. O por ahí no. Quizás lo que parece información no es más que algunas herramientas para hacerte pensar qué es lo que puede estar escribiendo.
La gracia del texto es que no lo diga todo. El deber del lector es interpretar y completar lo que el texto dice pero sin decir. El texto deja toda la información a tu disposición, lector, pero vos podés elegir. Es inevitable no completar la información de un texto con lo que se piensa, con lo que se cree, porque, como dice María Luisa Miretti, somos lectores entrenados: leemos desde antes de nacer porque interpretamos absolutamente todo lo que nos rodea.
¿Es diferente con las personas? Si todos somos texto, palabras, letras. Leemos a las personas de la misma manera que a un libro, completando lo que no se muestra pero se deja entrever. La famosa “imagen” que alguien da, ¿es realmente una imagen? ¿Se puede conocer a alguien, o se trata en realidad de adjudicarle a alguien lo que nosotros pensamos (o queremos pensar) de esa persona? No digo que sea consciente ni voluntario, ni tampoco evitable, pero es.
“¿Qué pasa? ¿No soy todo lo que esperabas?”.
Sería ideal que en lugar de crear pudiéramos aceptar.
¿Hay algo más difícil que aceptar?

"Soy sólo esto, barro nomás".


Y si vos pensás que este texto dice todo lo que quiere decir no sos tan buen lector después de todo.


(Todo el texto se puede reducir a Maquinar Minita. Besis)

jueves, 26 de marzo de 2015

Llegar a la meta

Supongo que, como dicen en una película muy minita, en el final empezás a pensar en el principio. Y así es.
Hoy entré y me vi en primer año, nerviosa, ansiosa y con miedo. Y sin embargo hoy entraba a cuarto. Supongo que también nerviosa, ansiosa y con miedo, pero con una emoción que me desbordaba.
Empiezo el último tramo, el más emocionante, el de trabajo más arduo, el más difícil. Pienso en todas las personas que me acompañaron y me bancaron estos 3 años, con mis caídas y mis ausencias sobre todo. Les agradezco con el alma. Y les pido así medio en silencio, medio a los gritos, que me banquen este último año, que es cuando más los voy a necesitar.
El último esfuerzo y también el primero para el resto de mi vida.
Amo lo que elegí. Amo mi carrera. Amo mi vocación.  De la misma manera que amo a mis amigos. Gracias.

Tres frases hoy que me llenaron un poco. “Llegaron a la meta”. “El principio del fin”. “Te lo merecés”.


Voy a llorar todo el año porque maricona a más no poder.

martes, 24 de marzo de 2015

jueves, 19 de marzo de 2015