miércoles, 10 de julio de 2013

Todo tiene un límite

Acá yo escapándome de nuevo del estudio y los tres parciales que me quedan. Esta vez para repetir que una vez más soñar no fue gratis.
Soñé que gritaba, que, ya cansada de hacerme la pelotuda, sacaba todo lo que sentía. Les decía a un grupo de personas que ya no la iba a caretear más, que me tenían podrida, que es un embole esto de vivir en el pasado sobre la vida de los demás, sin pasiones. Básicamente les decía que yo no pertenecía, que eso era claro, y me iba. Me desperté sumamente asustada y confundida, pero me desperté y eso fue bueno.
Hasta que pasó otro día de mierda y a la noche pasó algo todavía más atemorizante. Yo. Nunca en mi vida me saqué tanto. Nunca grité así. NUNCA. Y mucho menos a dos de las personas que más quiero en mi vida y que sé que hacen todo por mí. Pero pasó.
Yo gritando que era una boluda que se tragaba todo, y que lo hacía por ellos. “Largalo, largalo” me gritaba. Y no fue un sueño. Parece que sí estaba cansada de caretear, y tenía que gritar y sacar todo lo que sentía. Fue horrible, me quedé helada. Me sentí un poco como dice la de Tienes un email, que después de decir exactamente lo que quiere se siente mal.


Está bueno esto de no guardarse lo que sentís, sea lo que sea, más que nada para que después no termine siendo todo una bomba nuclear en tu propia casa.

Ahora sí, hagan todos fuerza para que sueñe que apruebe los tres parciales, y después que se me cumpla el sueño. Digo, para que soñar esta vez sirva de algo.

3 comentarios:

Juansi dijo...

Nunca entendí xq siendo una chica tan interesante, siempre te dejás electrocutar en la corriente.

Penny dijo...

No estaría entendiendo si es un cumplido o una razón más para el corchazo. La historia de mi vida.

Juansi dijo...

Ninguna de las dos.