Estás cansada porque no soportás más el peso en la espalda
que los demás, por tu culpa, te cargan. Tenés expectativas y responsabilidades,
más la necesidad de ser la que siempre está. Y como vos te lo ganaste ahora no
hay vuelta atrás. Tenés que seguir haciendo buena letra para superar las
expectativas de los demás, y lo que es aún más difícil, superar lo que vos
esperás de vos misma. No hay nadie más exigente y que te presione tanto como
vos. Lo curioso es que todos confían y te valoran, todos menos los que vos más
querés que lo hagan. ¿O los querés justamente porque no lo hacen? ¿Te exigís
por ellos? Te pasás todo el día temblando y no es por miedo, los nervios ya no
saben qué más hacer para pedirte que pares. La espalda grita y no por levantar
a los enanos de 4. Estás intentando cubrir algo que falta con.. ¿éxitos?
Basta. Cállenme. Háganme reír y no me pidan más favores.
(Igual todos sabemos que si no fuera una ortiva quejosa viviría aburrida)
(Igual todos sabemos que si no fuera una ortiva quejosa viviría aburrida)
No hay comentarios:
Publicar un comentario