Últimamente estoy encontrando ese algo en la que es buena la
gente (que no necesariamente es algo bueno). Encontré de todo: gente que puede
escribir y lograr que el que lo lea lo haga con el exacto tono en el que lo
quiso decir, gente que es buena para rimar nombres con “el que te la puso…”,
gente que es buena en dar lástima solo para safar de algún quilombo, gente que
es naturalmente buena para el chamuyo y curiosamente también para las
discusiones y argumentos difíciles de refutar, gente que es excelente en el
doble sentido y también en el humor. Todo eso me puso a pensar en qué soy buena
y la verdad es que tardé bastante en darme cuenta. Podría decirte que soy
excelente jugando al Tetris (y es verdad) pero no me pareció lo suficientemente
amplio. Encontré el mismo problema con: buena para las aventuras gráficas (y no
sé hasta qué punto eso cuenta), buena para recordar canciones de propagandas -y
aceptémoslo, eso es más para sentír vergüenza que orgullo-, dar opiniones y
consejos sobre relaciones de diversos tipos, pero eso último me pareció un poco
común y quizás hasta pocos que puedan respaldarlo.
Entonces, algunos días después de que cierta persona me
generara fascinación pero, a la vez, me tirara un toque abajo el (la?)
autoestima, me di cuenta para qué soy buena: soy rápida. No, chicos, no quise
decir que soy puta (ahora, casi que bailo como tal te lo acepto), eso lo dejo a
criterio de los demás. Soy rápida para contestar, pero de forma forra y
graciosa. Es muy raro que te diga “es un pelotudo”, o sí, te lo diría pero
después de clavar un comentario inteligente y gracioso que lo demuestre. Soy de
presentar fundamentos antes de la resolución. Soy muy buena en el sarcasmo (una
de las cosas que me diferencian de Sheldon), soy un toque más, obviamente,
Penny. Y lo genial es que no necesito estar enojada para que esto salga a la
luz, en general soy muy buena para eso. Es bueno que me guste ver reír a la
gente, en general se ríen de esos comentarios (siempre que no se rían de mí). Y
esto yo sé que hay mucha gente que lo sabe y que lo podría respaldar.
Ahora bien (o no tanto), como diría Ben en Spiderman (película chota,
si las hay): “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. Así como en los
comentarios suelo ser bastante forra (y eso me encanta, en comentarios, mesajes subliminales y palos), en general no lo soy (ponele).
Me cabe bastante tratar bien a la gente, sobre todo si es una pelea que termina
para no hablar nunca más. Y soy de esas a las que la culpa medio que las caga,
algo así como a Meg Ryan en Tienes un e-mail (después del consejo de él). Ese
problema de no poder decirle la forrada a la persona que lo merece, y si en algún momento podés, viene esa culpa, ese arrepentimiento, ese sentirte muy
mal que te caga el día o peor. Así que mi superpoder lo disfrutan en general
solo mis amigos cagándose de risa de esa pobre gente a la que por ahí no
conozco o por ahí conocí y que tiene el poder de desaparecer.
Por alguna razón todavía no puedo plasmar mi superpoder ni
en twitter ni en el blog, a diferencia de gente grosa. Supongo que es porque me
lee gente que me conoce, lo cual es medio una cagada. Me ataca el filtro, ¿vio?
Si tan solo pudiera usar el #nadieestaleyendo o #nadielee (aunque las cartas
sobre la mesa, acá en el blog es casi verdad.)
Y amo los paréntesis, no sé qué tiene que ver, pero seguro
suma (¿o no?).
Sí, ya sé que es cualquiera. Me aburre que siempre sea “es
cualquiera (1)”, poné dos algunas veces. Ponele onda.
2 comentarios:
"Así que mi superpoder lo disfrutan en general solo mis amigos cagándose de risa de esa pobre gente a la que por ahí no conozco o por ahí conocí y que tiene el poder de desaparecer."
Eso me suena un poco a hablar mal de personas por atrás y cagarte de risa de ellas.
Sos raro, eh? Bue.
No, no es ese mi superpoder. Si fuera ese no sería nada raro.
Una lástima que no se haya entendido.
Un beso, Ano.
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