domingo, 18 de marzo de 2012

No pido naaaada

(intentando aplicar el #nadielee)

Si yo tuviera que hacer una suerte de lista de lo que quiero que tenga el hombre, sería algo así:

Tiene que tener humor. Conectando con la entrada anterior, se tiene que reír un poco aunque sea de mis forreadas. Yo prometo poner onda y reírme también, ¿sirve de algo? Creo que acá también está incluido algo que me parece casi primordial: le tiene que gustar mucho Friends (y haberlo visto todo, obvio). Podría incluso agregar How I meet your mother, pero como en esa hasta yo soy nueva se la dejo pasar. Tiene que reírse con Les Luthiers, que es humor intelectual. 

Tiene que ser (mínimo) un toque geek. Tener mínimo conocimiento de juegos de computadora. Saber de qué hablo si menciono al Monkey Island, Portal, Myst, etc; es decir: tener una idea más grande de lo que es el Age of empires, Counter, WoW, PES, Need for speed y otras yerbas. Está todo bien con que le gusten, de hecho me llamaría la atención si no le gustaran, pero abrite un toque más. (Ok, te reconozco que esto es más que un conocimiento mínimo, o por lo menos, otro conocimiento del convencional por lo menos acá en Argentina). En resumen: un enfermito me viene bien.

Tiene que saber discutir. Hasta hace relativamente poco no sabía la importancia que tenía para mí este punto, pero después de saber qué es lo que no te discutan nunca (nadie) y simplemente se resignen a darte la razón y pedirte perdón compulsivamente como si eso lo arreglara, o peor, decirte sí como a los locos solo para sacarse el problema (casi como si “el problema” fuera yo) de encima. Quizás pensarían que a la mujer no puede no gustarle que le den la razón, y por ahí es verdad, pero a mí, si me das la razón, dámela porque lo merezca, porque te hice cambiar de opinión, no porque querés evitar un problema. Igual, te reconozco que tampoco quiero la persona que es lo suficientemente cerrada para argumentarte todo de manera tal que es imposible llegar aunque sea a un punto medio. En resumen eso quiero, un punto medio.

Tiene que escribir bien. Creo que este punto se sobreentiende por lo que no necesita demasiada explicación. En el momento en que se te escapó una “s” demás, como en “dijistes”… mi amor, volá de acá. Ni hablar si tenés 20 años y sos tan capo (sí, dije capo, ¿y?) de escribir algo como “chau, tkm”. Este… ¿cómo te explico que tenés 12 años? Escribir es algo básico y si en eso ya sos malo… mmmm… Ni justificarte puedo.

Tiene que ser un toque inteligente y mínimamente intelectual. Me refiero a que se pueda establecer una conversación coherente que pase más allá del “¿cómo estás?” “jeje, que bueno”. (Demás está decir que en el momento que aparece un “jeje” en cualquier medio de comunicación dicha persona queda automáticamente descartada.)

Tiene que saber compartir sus gustos. (¡Ojo, malpensados de mierda!) Es fundamental que yo pueda saber qué te gusta y vos qué me gusta, y que al menos un par coincidan, y los que no lo hagan sean bancables mutuamente.

No tiene que ser homofóbico. Dentro de este punto se incluye que tiene que estar de acuerdo tanto como al matrimonio como a la adopción. Y es un punto que no acepto discutir, porque como dije alguna vez, el que no cree en eso no cree en el amor. Está demás aclarar que no es posible estar con alguien que no crea en el amor.

Tiene que estar bueno. O por lo menos entrar en la categoría de “normal”. Chicos, no me digan que estoy siendo superficial porque la careteada no da para más. ¿Ustedes no viven catalogando a las pibas en dable o no-dable, entre otras miles de categorías? Bueno, dejen compartir un poco entonces.

Bonus (para sumar puntos): Saber cocinar. Simplemente por el hecho que yo no sé cocinar y nos cagaríamos un toque de hambre. Pero tienen que saber que soy hiper complicada, sumamente hinchapelotas y totalmente loca en lo que respecta a la comida.

Otro bonus: Sorprender. Y acá seguramente hay una cláusula de “depende qué tipo de sospresas”, pero no se me ocurre qué decirles… Está implícito que la sorpresa de llegar, ver a otra en la cama y que vos me digas “¡Mirá, mi amor! ¡Te preparé un trío!” no se incluye en las sorpresas de bonus. O sí, en las que pueden hacer que te pegue una patada en el culo.
(Y que no me cague, pero eso es obvio. ¿Ah, no? Bue, ahora lo saben.)

¿Ven, chicos? No pido naaaada… (Seguro que faltan cosas, pero tampoco voy a ser pretenciosa...)
Soy una mujer y minita, ¿qué esperaban? Igual siento que un poco me excedí, por no decirte que me fui a la mierda.

¿No les hice acordar a la escena de Much ado about nothing y el maravilloso monólogo de Kenneth Branagh? 
“No! The world must be peopled!”

4 comentarios:

Tamara Grosso dijo...

yo siempre dije que te ibas a casar con mi hermano...



(no se si te perjudico el #nadielee, pero vos sabés que a mi no me importa nada :P)

Penny dijo...

jajaja sos genial, Tami!

Anónimo dijo...

En el 'item' (o lo que sea) "Tiene que ser (mínimo) un toque geek" agregaría específicamente DotA.

(Y, si se puede, Mortal Kombat para el SEGA y Battle City para el Family Game).

Te discutiría sobre el WoW. El juego está mortal en gameplay y gráficos (manteniendo lo caricaturezco, característica típica de Blizzard) pero a algunos de nosotros no nos cierra.

Penny dijo...

Si de agregar juegos se tratara, agregaría bastantes más.
No todos son como vos, Ano. A la gente más normal les gustan otras cosas, y si agrego tanto... bue, no sé, no voy a conseguir mi geek azul.

(Me cansé de tu no-nombre, no creo que te publique más)

Un beso.