No te veo pero estoy segura de que me seguís. Buscás
camuflarte entre el paisaje, aprovechando que de noche no es más que una tenue
luz la que ilumina. Yo camino, a veces apurada por la presión de tus pasos. Me
ponen tan nerviosa que no lo puedo controlar. Me agito, se me nubla la vista, pero
sigo caminando igual porque sé que estoy buscando algo.. Pienso que no tiene
sentido seguir, que no hay un rumbo, y doy vueltas esperando perderte en un
mapa que no tiene final, y sin embargo no son más que cuatro paredes.
No te alejás. Yo me hago la disimulada, la distraída con la
esperanza de así perderte pero es en vano. Tanto así que ahora estás atrás mío,
casi puedo sentir tu respiración. Me doy vuelta con mi corazón latiendo más rápido
que nunca por el miedo de ver tu rostro una vez más, después de tanto tiempo,
rogando que no estés y…
SLENDER Y LA PUTA MADRE
QUE TE PARIÓ. PERDÍ.
No hay comentarios:
Publicar un comentario