Hace días que me acerco de noche a la ventana, para espiar a
la luna como hice siempre. Pero el dato curioso no es más ni menos que no me di
cuenta que ya no siento nada más. Ya no me emociona, no me hace lagrimear. El
viento ya no me da escalofríos, no me estremece la piel. Ahora no me interesa
que en el silencio retumben mis pensamientos y peor, mis sentimientos. Repito,
ya no siento.
Tanto tiempo esperando y cuando llegó ni cuenta me di.
Pero igual sigo yendo a la ventana porque no hay nada tan
real que me guste más… qué tonta soy.
1 comentario:
http://www.youtube.com/watch?v=rT07IMqYEdE
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