miércoles, 23 de noviembre de 2011

Sueño de Vida II

(Primera parte acá)

-Lira, vamos a empezar. – La secretaria, ahora vestida con un ambo médico, entró al cuarto en el que se encontraba el paciente y se sentó en la silla frente a la máquina. El doctor recogió el papel que había caído al lado del paciente, y lo leyó en voz alta.

Entraste al restaurante sencilla, con tus pelos al viento y tu mirada perdida que me buscaba entre la gente. Me viste y te sentaste, sonriendo como nunca y como siempre. No te esperé más de cinco minutos hasta que llegaste, y no esperé más de cinco minutos a que la conversación te tenga como protagonista. Y hablamos una hora, o quince minutos, sin importar realmente lo que dijimos. Nos fuimos caminando de la mano, y yo cuidándote en exceso. Antes de llegar a casa tuviste una de esas locuras tuyas.. Frenaste sin avisarme, y me preocupé como un loco paranoico. Me miraste, sonreíste y me besaste. “¡Qué tonta!” te dije y acariciando tu panza sonreí. No necesito más si los tengo conmigo. Estén conmigo por favor. Para siempre conmigo. Conmigo. Conmigo.

Al terminar de leer dejó el escrito sobre la máquina. Miró con preocupación a su colega que parecía compartir su sentimiento.
- Hay…un bebé en el medio.
- Sí, lo sé. Será el primero pero no el último.
- ¿Cómo piensa mostrar una realidad donde el chico no se vea afectado? Si el futuro que queremos mostrar va a separarlos y enfrentarlos, el chico…bueno…su vida… - La enfermera estaba claramente contrariada. El médico, por el contrario, caminaba en la habitación pensando una solución. No era la vida del chico lo que lo complicaba, sino que era conexión existiera. Una conexión así es realmente difícil de romper. Tras unos momentos habló:
- El tiempo corre, empezá con lo que escribió él. Y después vamos a trabajar, pero ya no con el futuro, con el pasado. Vamos a distorcionar lo que ve de manera que no sea así. Ampliaremos y exacerbaremos cuanto podamos lo negativo. De esa manera, el niño no va a estar presente.
La rubia procedió según las órdenes, aunque cualquiera hubiese podido notar que no estaba convencida.

El proceso tomó unas horas y cuando todo parecía funcionar como debía algo pasó. La enfermera observaba la máquina confundida, frunció el ceño y cuando descubrió lo que ocurría soltó un pequeño grito ahogado. El doctor, quien controlaba al paciente en ese momento, la miró sorprendido.
- Doctor, ella.. – apenas podía hablar, su voz temblaba – No entiendo cómo pasó, yo no.. Quizás la máquina…Yo nunca hubiese... – la mirada del canoso era cada vez más severa – Ella murió, doctor, en el sueño.
El silencio se apoderó del cuarto. El doctor miraba fijamente al paciente buscando entender.
- ¿Funcionó? Quizás el proceso fue tan severo que… ¿El odio la mató? – preguntó desconcertada bajo sus anteojos.
- No, eso… eso es imposible. – él tomó nuevamente el papel y lo releyó dos veces. Y entonces miró fijo a Lira. Se paró bruscamente al grito de “¡maldita sea!” y salió de la habitación. Pasaron diez minutos, en los que la enfermera no había hecho más que llorar, hasta que regresó.
- Ella murió – pronunció con el más frío tono de voz. – Ella está muerta, y no en el sueño.
Golpeó la pared con su puño tan fuerte que la muchacha se sobresaltó. Quería hablar, quería decir más pero no podía.
- ¿Qué hacemos?
- Desconectalo.
- ¿Qué? Doctor, no podemos; va a morir.
- El dijo que no quería despertar. Él entró muerto. Nosotros sólo cumplimos su deseo.
Con manos temblorosas, Lira desconectó la máquina, y corrió la cápsula. Inocente miró al paciente durante unos segundos esperando que despierte, pero no lo hizo. Nunca lo hizo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Parece como re zarpado, pero no lo entiendo =(

me gustaría hacerlo..voy a leerlo unas cuantas veces más

Anónimo dijo...

aaahhhh ahí lo entendí =D tuve que leer la primera parte otra vez jaja

Muy bueno!! Me gustó la idea.
Me hizo acordar a 'Eternal Sunshine of the Spotless Mind' no sé si la viste...

Penny dijo...

Lo iba a hacer más largo para que quede mejor pero bueh..
La vi, pero no entera.