Soy tan débil. Siento que tendría que estar haciendo más
para conseguir lo que quiero. O dejarlo ir por completo y olvidarme de todo lo
que me hace mal. Siento que soy una estúpida por sentir lo que siento. Hay mil
personas a mi alrededor que sirven de ejemplo, y yo acá sigo caminando en la
cuerda que sé que se va a cortar, o que ya sé cortó. Y quiero ser esas personas
con fuerza. Quiero entender que lo que pasa es nada más que una estupidez. Lo único
realmente escalofriante es ser pasajero.
Pienso en ella y se me llena el pecho de orgullo. La persona
más risueña y más fuerte que conocí. Una persona muy parecida a mí y que me
encantaría llegar a ser. No la veo mucho, pero de las veces que lo hago no hay
una vez que no me saque una sonrisa, incluso una carcajada. Se ríe y hace reír.
Tiene casi ochenta años y puede hablarte de los wachiturros o joderte con algún
chongo. Puedo jurarte que la ves y nunca te darías cuenta lo que sufrió. Perdió
a su hijo, y perdió a su marido. Y cuando pienso en ella me doy cuenta de lo
estúpida que soy, y de lo que muchos llegamos a ser. Tengo que poder evitar que
tantas tonterías (y no tanto) me tiren abajo. Y tengo que aprovechar cada
segundo para decir y hacer lo que sienta, ¿por qué? Porque cuando te das cuenta
un segundo tarde todo, pero todo, se ve afectado. Y repito, sé que son
estupideces, pero si las podemos evitar… ¿no deberíamos hacerlo? Basta de lógica,
basta de buscar lo racional. Basta de mentirme/te.
(100 entradas. Nada, eso)
2 comentarios:
SinBo (Y)
Gracias, creo..
Publicar un comentario