martes, 25 de octubre de 2011

Puntos de vista


Desperté. No sé a qué hora fue, y quizás nunca lo sepa. El día en que todo se oscureció. Estuve una hora o más sin abrir los ojos, pensando que cuando lo hiciera despertaría definitivamente. La puerta de la sala se abrió y tras unos segundos se cerró.
- ¿Quién es? – mi voz ronca no pudo ocultar el desdén que inundaba mis venas.
- Soy yo, quizás…la única persona que no esperabas escuchar. – No podía ser. Sin embargo estaba segura de que era su voz.
- ¿Qué mierda hacés acá? Quiero que te vayas, ya. – Mi pesadilla ya se estaba volviendo insoportable. Sin previo aviso, una mano agarró la mía.
- Sabés que no me voy a ir, como yo sé que no querés que me vaya. – me ayudó a pararme – Me querías. Acá me tenés. Si me buscás y me encontrás, no me voy a ir nunca más.
- Callate y andate. No te puedo ver. Es lo más difícil que tuve que soportar, no verte. – el dolor de mis ojos aumentaba, ardían mis párpados.
- ¡Qué terca que sos! Me podés ver cuando quieras – Llevó mi mano a su cara. Sentí sus párpados, sus mejillas, sus labios. – Y si con eso no te alcanza para reconocerme, oleme.
Sus labios apenas rozaron mi cuello, dándome la oportunidad de sentir su perfume. Llené mis pulmones tanto como me lo permitieron. Nuevamente agarró mi mano, y esta vez la puso sobre su pecho. Sentí su corazón latir fuerte, como tantas otras veces. Sin que lo pudiera evitar dejé caer una lágrima. La última.
- Hasta tu corazón me reconoció. Salta como loco – pronunció mientras posaba su mano en mi pecho. Y estoy segura de que pude percibir una sonrisa mientras hablaba. Y lo vi, sin mirar. Vi sus ojos, su pelo, su sonrisa, sus lunares; supe que aunque fuese el final no me olvidaría de su rostro.


Final alternativo (y paródico):
Lo abracé como si nunca más lo fuese a soltar.
- No sabés lo importante que es para mí que hayas vuelto, Matías. – Pero entonces me apartó casi sin darme tiempo a reaccionar.
- Yo.. soy Lucas.
“Tragame tierra” fue todo lo que pude pensar.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

tuve un sueño igual pero sin el final alternativo, que coincidencia

Penny dijo...

Cuántas coincidencias