Ya fue bastante mencionada en este blog la problemática
minita. Implícita, explícita, da igual. Ahora bien, citando a Les Luthiers, yo
pregunto y quiero que alguien me responda: ¿por qué la minita no puede ser o
hacer lo mismo que un pibe? No me refiero a nada físico, sino a algo más bien
social.
Las minas, minitas o no, tenemos que soportar (aunque bien
sabemos que alguna que otra vez lo agradecemos) el piropo grosero. Yo no te
digo que esté bueno que te griten algo desagradable (no me da ni para ejemplos)
pero que cada tanto te tiren un “qué linda que sos” o un “qué lindos ojos que
tenés” levanta el autoestima, no lo nieguen.
Yo me pregunto entonces: Cuando las
minitas tenemos la suerte de encontrarnos, por ejemplo en el colectivo, a un
chico que rankea alto, ¿por qué no podemos decirle “che, qué lindo que sos”? Yo
no te digo de tirarle cosas como “qué bueno que estás”, pero tampoco te digo
algo como “sos agradable a la vista” o “qué buena genética que tenés”. Nada más
que un “qué lindo que sos” (y más de uno lo merece, todas lo sabemos). ¿Cuál es
el problema? La gran mayoría pensará “qué puta, qué entregada”, pero yo creo que debe haber un
porcentaje muy bajo que lo tome como algo normal.
Después está el tema de la charla. Por ahí vos no querías
generar charla, y era sólo un comentario. O por ahí sí querías. ¿Si se da? ¿Si no se
da?
¿Por qué para un pibe es tan normal decirlo y para una mina
no? Con suerte en unos días les traigo algún que otro testimonio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario