Era la 1 y algo de la mañana y como siempre yo tirada en la
cama. No sé bien por qué esa noche había empezado otra vez eso de no poder dejar
de pensar, esto de tener la cabeza totalmente ocupada y negativa. Estaba
enojada con dos personas, y una de ellas era yo, lo cual empeoraba notablemente
la situación. Obra de la casualidad, la otra persona se hizo presente a través
de la tecnología. Y así como arte de magia el enojo se fue. *Qué flojita sos,
la puta madre*. Como si no hubiera pasado ni un puto día volví al pasado, y me
sentí… me sentí y punto. Empezó la broma y creo que duró algo así de una hora y
pico, o dos. Me acordé de su afán por las bromas, y no digo “nuestro” porque
esa palabra no existe. Ahí estaba yo, riéndome como una pelotuda y sonriéndole
a una aparatito viejo. Era todo risas hasta que la broma se tornó más pesada,
larga y empecé a sentir que pasaba a ser un poco de boludeo. Ahora parece que
no se reía conmigo, sino de mí. Bravo, el enojo regresó. *Más predecible que
final de telenovela de Cris Morena, vos*. ¿Pero cuán pelotuda se creía que era?
Ya no daba para más cuando un horrible timbre sonó a eso de las 2 y media o 3
de la mañana para demostrar que la broma no era tal. Literalmente me quedé helada (oh, the irony), no me podía mover.
¿Temblaba? Tanto no me acuerdo. Creo que fue algo así como que me quedé
procesando la situación. Fue un segundo en el que pensé que por ahí estaba
soñando, o en la Matrix. Cuando
procesé la información el resultado fue el mismo: no hacer nada. Se ve que una
vez más dejé que el lado racional (lo que está bien, lo que se debe) opacara el
impulso de hacer lo que realmente quería hacer. La única consecuencia de todo
fue quedarme toda la puta noche pensando “¿qué carajo acaba de pasar?”. Ahora
que lo pienso… tiene mucha pinta de boludeo. #BuenasTardes
#SinFiltro
#SinFiltro
3 comentarios:
Love Is Dangerous.
Unfortunately, yes
nah yo decía por la canción, recordé que justo iba cantando esa canción.
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