miércoles, 17 de octubre de 2012

Dígale NO al compromiso


No hay nada más choto que el concepto “compromiso”. Me refiero específicamente a cuando ese compromiso es algo negativo. “Tengo que hacer algo, por compromiso”. Por ejemplo: los cumpleaños. A ver, si un familiar con el que no tenés relación más que la “obligada” te invita a su cumpleaños, pero en realidad no le cambia en absoluto tu presencia o ausencia, y vos no tenés ni cinco de ganas de ir… ¿para qué vas? No sé, ¿para tener esas charlas incómodas e innecesarias que no le importan ni a vos ni a la otra persona? EXPLICAMELO.

- Tengo que ir al cumpleaños de un amigo de mi viejo
- ¿Por qué?
- Porque me invitaron, tengo que ir

Onda que si un fulano te invita a un telo, ¿también tenés que ir? Digo, porque “te invitó”.


Ni siquiera hace falta ir tan lejos como “asistir” para que exista el concepto “compromiso” en referencia al cumpleaños. El tema saludo por cualquier medio de comunicación ya de por sí es molesto. No, no me digas que no.
Por teléfono: se da esa conversación casi guionada de “!Hola! ¡Feliz cumple! ¿Cómo la estás pasando?/¿Cómo la pasaste? Qué bueno. Te paso con..”, que se repite infinitas veces. ¡Un embole! ¡Dígale NO a la careteada familiar!
Por mensaje de texto: “¡Feliz cumple! Que lo pases genial. Un beso.” ¿Y si mi día fue una mierda? ¿Y si resulta que no la quiero pasar genial? Y ni hablar si además para mandar ese mensaje tenés que pedir el número de celular porque no lo tenés. Eso más o menos estaría indicando el grado de relación que existe entre ustedes. ¡Dígale NO a gastar crédito por compromiso!
Por facebook: Personalmente creo que (todo esto es una locuuraaaa!) este es el peor. Si bien es es más boludo, por decirlo de alguna manera, es en el que más se nota la careteada. Primero: te enterás por el cartelito de Facebook que te dice que Fulanito cumple años hoy. Segundo: no sabés ni cuántos cumple, ni cómo le dicen; o, si en el mejor de los casos lo conocés, hace mínimo 1 año que no se ven o no hablan. Tercero: tenés que asegurarte que sea persona cumpla efectivamente ese día y que no haya puesto apropósito otra fecha en facebook. Cuarto: esa persona, en cuando vea tu saludo al mejor estilo “¡Feliz cumple!” va a decir  que ni te conoce, que sos un hipócrita, que es una chotada que la saludes y le va a poner “me gusta” a tu comentario. Todo quedará en la nada hasta el año que viene. Pero aceptémoslo: ni esa persona quiere que lo saludes (porque no lo modifica en absoluto) ni vos querés saludarla (porque te chupa un huevo su cumpleaños). ¡Dígale NO a facebook! (y sí, ya que estamos soñamos en grande)

Basta de compromisos estúpidos.



Nótese el amor que le tengo a las comillas y a los paréntesis. Los dos medio que te protegen.

Triste e irónico. Me olvidé el 16 de octubre de festejar el segundo cumpleaños de esta cosa. ¡Feliz cumple, blog!

1 comentario:

Anónimo dijo...

en fin, seguro que ya lo miraste, pero por las dudas:

http://www.youtube.com/watch?v=ab8o6MWYPLI&feature=related