Al
principio creí que no iba a ser más que una mera formalidad, donde se diga solo
lo que quiera que se sepa, pero vos supiste sacarme más. Te digo todo, sin
nombres, como ejemplos o ficciones, a pesar de saber que nos entendemos. Tu
memoria queda grabada y cada vez que volvés a refrescarme alguna anécdota
risueña me río como tonta, con una mueca nostálgica que roza lo cursi.
Hoy que las
obligaciones más lindas me sacan un poco de vos te extraño. Claro que nunca te
lo voy a decir, porque para mí es algo tan tabú como todo lo demás.
Mis
silencios con vos, amigo, no son tales. Quizás las palabras no se hacen físicas,
pero creeme que siempre volás en mi mente.
Viajemos un
poco, aunque sea por unos minutos, a un lugar donde nos reencontremos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario