Yo no te conocí. Apenas si vi un par de fotos tuyas, viejas,
dobladas y amarillas. Y ¿por qué serás tan parecido a otra persona? De chiquita
no entendía mucho, veía cuadros grandes colgados y no sabía nada. Hoy miro las
fotos y veo una parte tuya. ¿Será por eso que me gusta la fotografía? Tu primo
dice que me gusta lo mismo que a vos, sacarle fotos a la gente. Me hubiese
encantado conocerte.
No entiendo bien por qué, pero tengo esa sensación de que
vos y yo nos hubiésemos llevado de maravilla. De tu primo puedo decirte que
estoy orgullosa, y de tu vieja que es una grosa de la vida y me genera mucha
admiración.
A vos tampoco te
conocí, y me da bronca. Simplemente supe un par de cosas de vos, por boca de
otros y no en los mejores momentos. Y no me pregunten por qué pero veo tu foto
y por alguna razón me ayuda a saber que estoy encaminada. Y siempre que escucho
Cero a la izquierda, me acuerdo de vos. Cuando uno la tiene clara, se nota
aunque no lo conozcas.
No sé si tengo derecho a escribir esto, tampoco sé si está
bien o mal, pero cuando te pasa, te pasa.
Y los días siguen enseñándonos que la muerte no se asocia a
la vejez, y nosotros hacemos oídos sordos, desperdiciando nuestra vida y la de
los demás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario