viernes, 20 de febrero de 2015

Mi deseo

“La distancia es un asunto primordial. La intensidad de la pulsión es proporcional a la distancia a la que se encuentra el objeto deseado. El deseo es esa distancia. Algunas veces ocurre a la inversa y se amplifica a medida que se da una aproximación. A medida que los cuerpos se acercan, pero siempre existe un límite auto-impuesto, porque la consumación es la enemiga del deseo”

El deseo mueve, motiva, genera, da vida, por lo que la concreción de ese deseo lleva a la quietud, acompañada con suerte por algún momento de placer, siempre que no haya idealización en el medio, ya que en ese caso lo que acompaña es desilusión.
Y si la distancia es lo que permite que el deseo se dé, ¿por qué habría de acercarme más de lo debido al objeto deseado?

No hay comentarios: