No debería.
Lo vio entrar. Estaba igual que siempre; vestido simple, con su sonrisa, sus ojos color canela, su oscura cabellera. Era él, el mismo. Pero hoy diferente a sus ojos. No podía mirarlo, ¿qué había cambiado? ¿Por qué todo tenía que ser así? Había estado tan segura de tantas cosas, pero ahora…es diferente, todo cambió. ¿O fue ella?
Sabía, sin embargo, que lo quería, y por eso no comprendía sus celos. ¿Amor? No lo sabía. Tenía miedo de perder, lo que en tan poco tiempo él le había hecho sentir.
Estaba casi obligada a no prestarle atención. Estaba bien, sí, pero no podía pensar con todo ello.
El tiempo pasaba, y él parecía ni siquiera notarla. ¿Era justo? Aquella que por primera vez veía era más importante ahora. Todo empezaba a cambiar. Solo por un momento todo pareció ser igual, solo recordando el pasado, pero eso ya se iba y no para volver.
¿Por qué? Ahora no podría saber nunca si era esa la solución. Ni siquiera podría simplemente acercarse. Basta. Su cabeza estaba por estallar, y aun así no podía llorar. Quería convencerse que aunque hubiese podido, todo estaría igual, su miedo, su frío y su soledad.
Cualquier coincidencia con la actualidad ¿es pura coincidencia?
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