domingo, 24 de febrero de 2013

No se trata de ensuciar, sino de limpiar

Cada día me enojo más con el mundo porque no existe tolerancia en ningún ámbito, para ningún tema. No se puede debatir, no se unen el opinar distinto y el respeto, porque siempre hay alguien que te cataloga de “ignorante”, mínimamente. Me da bronca que ensucien las palabras con sus miedos y sus recelos, para eso cállense, hagan deporte pero a ellas déjenlas afuera, que una vez que las usan las cargan de su propio significado y no se borra más.
Son armas, sí, pero no se trata de ensuciar al otro, de teñirlo de rojo para que llame la atención para el resto. Resáltense ustedes, argumenten, úsenlas con orgullo no con desdén. Peleen de manera justa.

“No tengo por qué tener miedo, mis palabras son balas,
balas de paz, balas de justicia.
Soy la voz de los que hicieron callar sin razón,
por el solo hecho de pensar distinto.”

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