martes, 13 de noviembre de 2012

Vale, sólo por un rato


Iba a hablar de algo totalmente diferente. Iba a hacer una nueva catarsis (ya casi costumbre) por los lunes y mi hermoso (y único) 6 con mi más querida profesora desde hace ya como muchos años. La tuve en 3 materias (contando ésta última) con diferencia de varios años y sigue siendo la más chota del mundo. Igual todo sirve, para saber exactamente lo que nunca quiero ser. EEEEEEN FIN (como diría Germán). Retomemos. Iba a hablar de eso y hacer una catarsis extensísima sobre mi odio hacia ella y mi odio a mi puta perfección y poca resistencia al fracaso (porque para mí ese 6 es un fracaso, pequeño pero fracaso al fin) pero algo en el universo no solo hizo desaparecer mi responsabilidad sino que además me hizo cambiar de parecer y cambiar el foco (aunque a esta altura no parezca) de importancia de este.. ¿posteo? ¿entrada? ¿cosa? (Ah, ya que estamos, mirá los Coso de Borghi que son geniales).
En realidad es bastante simple lo que quiero decir, pero por alguna razón me cuesta horrores: Esto es ficción, aunque no lo es de verdad, pero como que sí. No es que lo que digo acá es mentira, pero está super ficcionado. ¿Para hacerlo literario? No sé. ¿TODOS los post están exagerados? No, claramente. ¿Sos normal y es todo un verso? No, chicos, soy una loca de mierda de verdad, lo juro. Pero me pareció oportuno aclarar que si un posteo es una depresión masiva al borde del borda no es que realmente estoy así. (A no ser que consideres que bailar en el planetario con desconocidos lo sea, entonces sí, llamame un dotor). Si bien tengo aspectos de mi vida que parece que cada vez se encarajinan más y necesitan un corte, hay otros que están como en su punto máximo de esplendor. Ok, no tanto, pero están locamente divertidos, motivantes e interesantes. El haber encontrado mi carrera y como consecuencia mi futuro me genera una enorme felicidad. Aprender a soltar mi friki interior para conocer gente loca y hacer cosas que en otro momento sé que ni hubiera hecho es algo que, a pesar de que suene patético, me enorgullece bastante. No tanto como haber terminado Limbo, claro está. Incluso soy un poco más abierta (nah, evitemos el chiste fácil, ¿dale que sí?) en el sentido que esta mierda ya la lee gente conocida y todo.
Y sé que lo digo hasta el hartazgo pero me parece importante y es por eso que lo hago: no hay nada mejor que no quedarse de brazos cruzados siempre y cuando valga la pena.

Igual sepan que sí, uso el blog muchas veces para evitar pagar el psicólogo. Pero me dio la sensación (evitemos las razones, que a veces molestan más de lo que son necesarias) de que tenía que aclarar que no soy una depresiva que anda por la vida con cara triste y con crisis existenciales.

Y ya que es un coso totalmente random, dos cosas que decir:
Voy a empezar a salir con un cartel que diga de un lado “parezco de 15” y del otro “pero tengo 21”, a ver si consigo algo así.
Pronto voy a hacer limpieza en Facebook porque ya me pudrí de pensar “¿por qué mierda tengo a ESTA mina en Facebook? Que además de todo es medio pelotuda”. Así, pero multiplicado por varias personas. Igual si hay algo para rescatar de esa red social es el bendito “ocultar”: sin él mi inicio estaría lleno de basura.

No, yo tampoco entendí bien qué carajo es esto. Ni sé porqué lo hice. No te preocupes, vamos a volver al blog depresivo y empalagoso solo para que las visitas crezcan todavía más. En el próximo capítulo veremos: “Talentos: ¿qué hacer al darse cuenta que no tenés ninguno?”.

No hay comentarios: