jueves, 1 de septiembre de 2011

Dejar pasar


Todos los que me conocen saben de mi terror absoluto a tomar decisiones, por más insignificantes que sean. Últimamente este miedo creció mucho. Pero no es eso lo que más me jode, no. El problema no es el miedo a tomar decisiones, el problema es que no asumo la responsabilidad de decir “fui yo la que quiso o eligió esto”. La salida más fácil: dejar que el tiempo decida, dejar que las cosas pasen si tienen que pasar. Porque hago eso, me da miedo decir sí, y también decir no. Más allá de lo que quiera, de lo que me muera por hacer, la decisión implica responsabilizarse de las consecuencias, y es eso a lo que le tengo miedo. Es más fácil decir “y..no..pasó el tiempo nada más” a que decir “yo decidí eso”.

Si uno no toma decisiones, ¿por qué espera que pasen las cosas que uno quiere? Esperar que las cosas pasen, lleguen, "porque así debía ser" no tiene sentido, y es hora de aprender que si querés que pase algo, si querés tener o lograr algo la única forma es salir a buscarlo, y para eso tenés que tomar decisiones. Nadie, pero nadie, te garantiza que tomes la correcta, pero lo importante es que aceptes las consecuencias, y pelees por lo que querés. Basta de dejar que el tiempo decida por vos. ¿Qué es lo más irónico? Que ni siquiera nos responsabilizamos de haber dejado pasar el tiempo. Y cuando algo o alguien nos hace dar cuenta de lo que podemos tener, de que tenemos que pelear y asumir esas responsabilidades, no tenemos mejor idea que rematar todo con un “no puedo, ya es tarde, pasó mucho tiempo”.

Consejo (de esos que hace un año no doy): El tiempo es hoy. Ese tic tac, por más que no lo escuches todo el tiempo está ahí. Y si querés algo lo único que tenés que hacer es ir a buscarlo, después de todo, el “no” ya lo tenés.

Ah, cierto, bienvenido septiembre. 

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿Qué es el tiempo?

Ojalá todos siguieran tu consejo (el que pusiste al final).