viernes, 6 de mayo de 2011

Delirios de medianoche


Humo y oscuridad por doquier. Se siente mucho ruido y no se escucha nada. Miedo. Una mesa con mantel blanco. Palabras que salen sin crontrol, y respuestas que ya no suenan. Latidos.

Viernes disfrazado de sábado. Un viento que trae aroma a cantero seco, un reloj que finge las 4. Viento fuerte que despeina en una cuadra de silencio, que por momentos se rompe por el ruido de un collar sacudiéndose. Risas cómplices. Palabras silenciosas. Caminatas sin rumbo. Imágenes borrosas.

O quizás cemento y pasto. Confusiones y palabras entrecortadas y sin sentido. Dudas. Firmeza. Miradas que van, y miradas que casi no vuelven. Pasos lentos, que no retroceden.

1 comentario:

Anónimo dijo...

De un paso a otro las cosas no perciben siempre a quien las observa