Te inventé. Quiera o no, así fue. Empezó como una necesidad, un deseo de encontrar una salida. Algo que lograra sacar todo lo que había en mí, que tenía que desaparecer. “Que me vuele la cabeza” pensaba. Y entre esos pensamientos te fui creando, casi sin darme cuenta. Casi.
Empecé por cualidades lógicas, y profundas que debías tener. Te fui dibujando, y primero fuiste sólo (a pesar de lo que diga la RAE a mí me gusta con acento) una sombra. No tenías rasgos, no tenías nombre, eras sólo un conjunto de adjetivos que encajaban perfectamente conmigo. Y entonces, casi por obra del destino (o una casualidad más, que yo quise que fuera llamada como “destino”) apareciste. Encajabas perfecto. ¿O yo quise que así fuera? Pero.. tu risa, tu mirada ¿también las creé yo? ¿Y esa forma de encantarme? Me pregunté si algo así podría pasar, y un minuto después ya te habías metido en mis sueños, como un intruso. Hoy no lo puedo evitar, no lo voy a negar, pero sí lo voy a callar.
Ojalá nunca lo sepas, ojalá no te enteres.
Hoy sólo tengo dos pasiones.. ¿serás mi tercera?
“La tercera es la vencida”
“La tercera es la vencida”
2 comentarios:
Rulea...pero "la tercera es la vencida" es cualquiera jejeje
En realidad la tercera es la vencida es un mensaje subliminal que no puedo aclarar :P
Y gracias por pasar por aquí
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