¿Viste cuando estás en un terrible quilombo y hacés todo
para escondértelo? Ok. Yo estoy en el medio de una crisis, bien en el centro. Y
es una jodida, de esas que son casi sin solución, de esas que buscás escaparte con algo que te distraiga pero que cuando te acordás te agarra tremendo bajón, como para un helado a lo minita. Estoy parada en un punto con
mil cosas que me rodean. Todas diferentes, pero todas casi efímeras. Cada paso
que doy, porque lo doy, es como si no existiera. O sí, porque me cuesta un
huevo pero sé que a la larga no sirve para nada. No entiendo si estoy haciendo
esfuerzo (cada vez menos, debo admitir) al pedo o me estoy resignando muy fácil
y lo que viene mucho después es lo que cuenta. ¿Y si estoy perdiendo el tiempo?
Ese que a mí, como ya sabés, me asusta bastante. ¿Y si en realidad yo ya me
estoy dando cuenta de que estos pasos largos pero vagos no me sirven, no me
llenan, no me convencen, no debería cambiar? Me acordé de un capítulo de The
new adventures of Old Christine en el que ella decide decirle sí a la vida. Ponele
que quiero seguir su filosofía (con ciertos límites para no irme al carajo), yo
me pregunto..¿a qué le digo sí? Y ahí está el problema. No tengo nada a lo que
decirle que sí. Es por eso que me quedo en este camino en blanco y negro,
porque aunque sé que es en vano es el camino seguro, al que desde donde estoy
parada le veo el fin.
Nada que ver pero ¿qué onda que Warner pasa la película
doblada a la noche y subtitulada a la madrugada? ¿Tengo que tener insomnio para
ver películas, la puta que te parió? Y, cayendo en el chiste fácil: no, no me
la voy a comer doblada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario